Segundo día duro de Miguel Ángel Jiménez en el WGC Bridgestone. El malagueño ha firmado una nueva vuelta de 73 golpes y se encuentra en la zona baja de la clasificación con un acumulado de +6…
El golfista de Churriana no encuentra la manera de buscarle las cosquillas al Firestone, algo menos fiero que en ediciones anteriores, aunque eso sí no es ninguna perita en dulce. Jiménez ha hecho dos birdies en 36 hoyos, una cifra bastante alejada de sus prestaciones habituales y que explica las dificultades que está teniendo hasta el momento. Es muy fácil meterse en líos en el recorrido de Akron, pero también deja algunas opciones de birdie que es necesario aprovechar. El putter se lo está impidiendo a Miguel.
Sus primeros nueve hoyos de hoy son un buen ejemplo de las complicaciones que está teniendo. Cogió seis greenes y tuvo tres opciones de birdie de unos cuatro metros (10, 14 y 18). No consiguió embocar ninguna. Sin embargo, de los tres greenes fallados, dos se saldaron con bogey, uno de ellos en el gigantesco par del 16 (empezó por el 10). Jiménez está remando todo el tiempo a contracorriente, sin bajar los brazos, pero sin encontrar ese buen putt a tiempo que pueda relanzar la vuelta.
Garra no le falta al malagueño. Bien lo ha demostrado en sus segundos nueve (del 1 al 9), los más ásperos de este Firestone. Tampoco ha recibido concesiones, más bien al contrario. Ha estado más errático en el juego largo. Sólo ha cogido tres greenes, pero ha estado más fino en las recuperaciones. Ha hecho un birdie. En el hoyo 2. Ha tenido que patear para eagle desde seis metros para hacerle la primera herida del día a Firestone.
De aquí al final, apenas tenía una oportunidad más de birdie en el 6. La dejaba a poco menos de seis metros. Pero no entraba. El resto ha sido una batalla continua, sacando a relucir su buen juego corto. Sus dos bogeys aparecían en el 1, tras fallar el green y dejarse un putt de par de cinco metros que no entró y en el 5, donde igualmente erró un putt de par de dos metros y medio.
Pelea no le falta. Por ejemplo, en el 8 y en el 9, sus dos últimos hoyos, conseguía hacer sendos pares con dos buenos putts, el último de dos metros y medio.
Jiménez seguirá dando la cara. Eso no lo puede dudar nadie. Es un veterano de guerra y sabe que las cosas pueden cambiar mucho durante el fin de semana. Aquí no hay corte. Quedan 36 hoyos y dos jornadas inspiradas le pueden disparar en la clasificación.
Análisis de la vuelta de Pablo Larrazábal


