
Annika Sorenstam se despidió del golf este domingo en Dubai. La gran campeona sueca ha decidido abrir un paréntesis en su carrera deportiva. Se marcha con la sensación del deber cumplido…
Tras el último putt de birdie que embocó en el 18, Sorenstam asegura que sintió "una enorme paz interior conmigo misma, muy satisfecha, con el deber cumplido, vi a mis padres, a mis compañeros, a mis amigos… no pude evitar que se me escapara una lágrima", afirmó emocionada la jugadora nórdica.
Annika hacía un repaso atropellado, pero muy feliz de su carrera, para asegurar que ahora mismo no se plantea volver. "La vida sigue adelante, estoy muy contenta con la decisión que he tomado, los títulos que he conseguido me hacen muy feliz, pero también con todas las cosas que he vivido en estos quince años. Ahora es el momento de cerrar la puerta y abrir otra de par en par, nunca se puede decir que jamás harás algo, pero este momento es el que he estado esperando desde hace mucho tiempo y no me planteo volver", zanjó la golfista de 38 años.
Por último, la estrella del circuito aseguró que el golf femenino se queda en buenas manos, puesto que "hay mucho talento en los campos de todo el mundo. Este deporte está en continuo crecimiento y seguirá su expansión, así que creo que alejarme de él y dar paso al relevo generacional en este momento es lo más apropiado", concluyó.
Sorenstam deja el golf con 38 años y un palmarés excepcional: Ha sido ocho veces elegida mejor jugadora del mundo, ingresó en el Salón de la Fama en 2003, ha ganado 72 torneos en el LPGA Tour y 10 'majors'.
Sin duda, una de las mejores jugadoras de la historia.


