
– ¿Saben cuál es la espina que más duele en el corazoncito de deportista de Martin Kaymer, el alemán que acaba de ganar el último World Golf Championship?…
Pues no, no es el hecho de no pasar el corte en el último Masters de Augusta, después de haber acometido algunos cambios sustanciales en su swing en busca de ese efecto-draw que no conseguía a placer y que, según él, era necesario para ganar en Augusta.
Tampoco lo fue el hecho de no haber pasado el corte en el último PGA, precisamente cuando defendía título.
Su espina tiene mucho que ver con la Ryder Cup. Se marchó de Gales hace poco más de un año con la sensación de que no había ayudado demasiado a su equipo, el europeo. Sintió una presión que nunca había sentido. Y cuenta la horas para enfrentarse de nuevo al reto. Y para superarlo, claro.
– La última jornada de Lee Westwood en el Sheshan International ha sido gris (40 golpes por los primeros nueve). Se le veía sonriendo en los últimos hoyos cada vez que golpeaba la bola. Una sonrisa amarga… El hierático inglés no ve el momento ni la forma de hincarle el diente a un World Golf Championship. Tampoco en los 'majors' se ha estrenado, como es bien sabido. Tal y como se ha demostrado unas cuantas veces, y aún siendo como es un extraordinario jugador, lo cierto es que no es precisamente un prodigio en momentos de máxima presión.
La moraleja de la cuestión la llevamos hoy a nuestro terreno y a nuestros intereses. ¿Si algo así le ocurre a este gigante del golf, cómo vamos a rasgarnos las vestiduras cuando veamos por ejemplo a un tal García, a un tal Jiménez, a un tal Quirós o a un tal Larrazábal, sudando tinta china en momentos de máxima presión?
Por cierto, Lee Westwood cedía hoy el Número 2 del mundo a Rory McIlroy.
– El golf americano no ha tenido la mejor representación en ese HSBC. Pero allí estaban los Mahan, Watney, Furyk, Haas o Bradley, entre otros, que no son unos cualquieras, precisamente. Sin embargo, su paso por China ha sido finalmente poco menos que un fiasco. Algunos apuntes de Keegan Bradley y de Mahan… Y poco más.
– Álvaro Quirós ha mostrado algunas señales, pero sin duda no las suficientes para lo que él busca y lo que su condición de top-50 del mundo demanda o exige. El gaditano está sufriendo lo suyo en el campo porque no encuentra una línea consistente. Justo cuando se ha puesto manos a la obra en busca de un swing más sólido, le abandona la regularidad en los greenes… Suele ocurrir. Pero este chico de Guadiaro es listo y trabajador como pocos y es muy probable que antes de final de curso se ponga de nuevo mirando al triunfo cara a cara…
– Pablo Martín va a acudir al Alfred Dunhill en Sudáfrica, del 17 al 20 de noviembre, para defender título. No pilla precisamente de paso Leopard Creek, el campo donde se juega, del contienen asiático, que es por donde ahora se mueve el jugador español (la semana que viene juega en Singapur). Y además este torneo es de los más bajos en cuanto a bolsa de premios. Sin embargo, la estrategia parece todo un acierto. Primero, porque siempre hay que valorar ese honor de salir a defender un título que es tuyo. Y segundo, porque quizá en ese campo donde ha ganado dos veces consecutivas pueda encontrar alguna inspiración…
– Los máximos responsables del PGA Tour y del Circuito Europeo, Tim Finchem y George O'Grady, han emitido un comunicado conjunto a raíz de las desafortunadísimas declaraciones de Steve Williams contra Tiger Woods. Califican sus palabras como "completamente inaceptables", aunque no habrá sanción para el caddie de Adam Scott. Los jefazos del golf mundial han valorado positivamente la reacción del neocelandés pidiendo disculpas. Eso sí, ha caído una advertencia: "confíamos en no volver a oír jamás unas palabras de este tipo. Consideramos el caso cerrado y no se harán más valoraciones al respecto".


