La batalla por el trofeo del rey de Tailandia ya está en marcha. Asia y Europa pelearán a partir del viernes por los 16 kilos de plata que se exhiben desde el pasado lunes en el Amata Spring Country Club de Bangkok…
Los capitanes han empezado ya la guerra psicológica. 'Jumbo' Ozaki, líder asiático, es perro viejo. El mismo lunes mandó a unos emisarios de lujo: Marsaeng y Jaidee. Los dos tailandeses miembros del equipo y, por tanto, ídolos locales, ya se dejaron ver por el campo el lunes. Saludaron a los jardineros, voluntarios, organizadores… La cosa era hacer patria y sentar las bases de un ambiente favorable a Asia.
Olazábal no se ha quedado atrás. El español sabe mucho de batallas psicológicas. Las ha sufrido en sus carnes en las Ryders de Estados Unidos y también las ha disfrutado al máximo junto a Seve Ballesteros. Así que el capitán europeo de este Royal Trpohy decidió mandar el primer día a su primer espada: Oliver Wilson. El golfista inglés debe ser el líder del viejo continente. Es el jugador más en forma (segundo en el Orden de Mérito tras disputar el play off del HSBC a Sergio García) y tiene la experiencia de la Ryder de Valhalla, donde consiguió un punto extraordinario, gracias a un putt increíble.
Olazábal elogió las ganas de Wilson y pidió acceso total para el jugador desde el primer día. También se ha dejado ver por el campo, tomando distancias, leyendo los greenes… En definitiva, dejando claro que Europa está en Bangkok para ganar.
Estamos ante un edición especial del Royal Trophy. Es la tercera edición, después de que el pasado año se suspendiera por la muerte de un alto dignatario tailandés. Además es la primera sin Seve Ballesteros, capitán europeo en 2006 y 2007, donde Europa logró la victoria. La primera edición estuvo muy reñida, pero en 2007 fue un paseo triunfal para los europeos. Asia debe andar escocida tras el 12,5 a 3,5 del marcador de hace dos años.
En el equipo europeo tenemos a un español, además de Olazábal. Se trata de Pablo Larrazábal.


