
Putt para ganar el torneo. Tiembla todo. Lo sabes. Lo sigues en la aplicación de GolfDirecto. Si lo metes, te clasificas para la Final Nacional. Si lo fallas, otro año será. Es un penalti. Para ti es la final del Mundial.
Vienes de pegar un tirazo impresionante. Segundo golpe en un par 5. Hoyo 1 de Golf Santander. De libro. La dejas al borde de green. Tu compañero, que se llama Carlos, como tú, choca el puño y te felicita con ese acento asturiano que no pierde por muchos años que lleve en Sevilla ganando y perdiendo cervezas a partes iguales en el Real.
Desde ese borde de green, el otro Carlos, el de origen astur, zurdo para más señas, tira un buen putt, aunque se queda un poco corto. Faltan algo menos de dos metros al hoyo. Te vuelve a tocar. Esto es un trabajo en equipo. Si quieres viajar a la Final en La Hacienda Links Golf Resort, debe ser una cosa de dos. Vienes de fallar un par de putts cortos que no te quitas de la cabeza. Además, tienes el hándicap más bajo. Se supone que tú tienes que meter eso. No lo quieres pensar, pero, de algún modo, tu cerebro te hace un quiebro, te engaña y te susurra: «Tu compañero espera que la metas…».
Y fallas, claro. Y se te viene el mundo encima. Y piensas: «¿Cómo he podido fallar eso si de cada 100 que tiro así puedo meter 97?». Pero claro, las circunstancias son las circunstancias. Si falla Rory McIlroy o Sergio García, ¿cómo no va a fallar Carlos, por muy bueno que seas? Es la presión, amigo. Bienvenidos al Audi quattro Cup, el circuito amateur con más historia de España, el de más solera, donde la competición manda. Donde te sientes como un profesional por cosas así.
Es la Final Territorial Oeste y la historia que les queremos contar no ha hecho más que empezar. Los Carlos han fallado el putt para ganar. Han abierto la puerta a otras parejas. Concretamente, a los franceses de Retamares, Aurélien y Thibault. Aún están flipando con cómo han podido llevar de segundo golpe la bola prácticamente a green. Patean desde la hierba segada al ras y se dejan un putt de un metro, poco más, para birdie. Si la meten, gracias a los Carlos, ganan el torneo…
Lo fallan. La bola no toca ni hoyo. Prácticamente no le ha dado y ha muerto por debajo del hoyo desde el principio. Un mal putt. ¿Qué pasa? ¿Que no sabe patear? En absoluto. Tienen hándicaps de 0,5 y 4. Patean que es un primor, pero aquí se están jugando la victoria. Y no en cualquier torneo, no. Es la Final Territorial del Audi quattro Cup. Es un pase a la gran Final Nacional en La Hacienda, con estancia en el maravilloso hotel Fairmont con vistas al Peñón.

Los dos han fallado y, de golpe y porrazo, Chico y Borja, que vienen de Norba, Extremadura, tienen la oportunidad de ganar el torneo en el hoyo 18, otro par 5. De nuevo, un gran tercer golpe de Borja la deja a poco más de dos metros. Es la oportunidad de Chico para coronarse. No le queda otra. Tiene que meterlo para clasificarse para la Final; de lo contrario, otro año será. Y también lo falla… No toca hoyo. Es el golf. Es la vida. ¡Cuántas veces habrá metido ese mismo putt en Norba! Lo que ocurre es que ese putt no tenía nada que ver con todos los que había tirado anteriormente. Es la presión. Es la competición. Es el temor de fallarle a tu amigo, a tu pareja, a tu compañero. Eso es el Audi quattro Cup y su formato greensome y por eso cada año es el circuito más jugado de España.
Finalmente, más emoción imposible: el torneo acaba con triple empate en la categoría Scratch, la de los mejores. Los Carlos ganan la Scratch y la Primera Categoría Hándicap. Como prevalece la segunda, ellos van a la Final Nacional como Primera Categoría Hándicap y como pareja Scratch va la segunda clasificada. Son los franceses Aurélien y Thibault. La competición les ha dado una segunda oportunidad. O, más bien, Chico y Borja. Ellos, los extremeños, se quedan sin premio. Tienen el hándicap más bajo y el desempate en Scratch beneficia a los más altos. Otra vez será. Un espectáculo precioso. No es el DP World Tour, pero la gloria y el drama se viven prácticamente con la misma intensidad.
El resto de finalistas de la Territorial Oeste son los siguientes:
Segunda Categoría: Iván Jiménez y Marta Lorenzo.
Tercera Categoría: Javier Martínez de la Fuente y José Luis Fernández.
Clientes Audi: Miguel Ángel Garzón y Teodoro Lobato.


