Miguel Ángel Jiménez, colíder con seis bajo par, y José María Olazábal, en el top 10 de la clasificación tras una ronda de cuatro bajo par, han arrancado de la mejor manera posible el Senior PGA Championship, el major para seniors que se disputa en The Concession. Aunque la solidez y confianza en su juego del andaluz contrasta con las sensaciones del golfista vasco, que cree que el resultado no refleja la realidad de su juego.
«He jugado de forma muy sólida de green a tee. Hice siete birdies y un bogey; me sentí muy sólido durante todo el día. Jugué especialmente bien en los primeros nueve hoyos, donde logré un eagle en el hoyo 7 para ponerme con cinco bajo par. Tuve algunas dificultades en el hoyo 13, un par 5, donde bloqueé mi segundo tiro y tuve que tomar un golpe de penalidad, terminando con un bogey. Sin embargo, recuperé con birdies en el 14 y en el 17. En general, no tengo quejas de mi juego, ha sido una gran vuelta», dijo Jiménez tras su ronda.
Su tarjeta, de 66 golpes, sólo tuvo un borrón, en el hoyo 13 donde las cosas se le complicaron con una bola «injugable», como él mismo reconoció: «Las cámaras de televisión me dijeron que la bola estaba rodando, pero terminó en un hoyo (que no era de animal) y estaba demasiado profunda para intentar el golpe, además de tener ramas estorbando. Tomé la penalidad y jugué hacia el green, que es muy delicado. Jugué alejado de la bandera porque si te pasas, la bola cae por el lateral. Tuve mi oportunidad para salvar el par, pero fui un poco agresivo con el primer putt y acabé haciendo un bogey», explicó.
«Por un momento pensé que iba a perder la bola y que tendría que volver atrás a repetir el tiro. Pero estas cosas pasan a veces y hay que aceptarlas», finalizó el malagueño, con un juego afinado y en condiciones de pelear por una nueva victoria.
Para Olazábal, sin embargo, la ronda transcurrió de una manera totalmente distinta: «Debo decir que el juego no estuvo muy afinado, especialmente de tee a green; los hierros no fueron del todo buenos. Sin embargo, pateé extremadamente bien y metí muchos putts. Durante los primeros 12 hoyos, creo que emboqué todos los que tuve con oportunidad y logré algún par de buenas salvadas, como en el hoyo 8. Atribuyo el resultado más a un gran desempeño con el putt que a cualquier otra cosa, ya que aunque mi juego no es sólido ahora mismo, logré manejarme por el campo».
Chema, que viene de un notable Masters en el que dejó una sensacional primera ronda pese a terminar fallando el corte, explicó cómo se sentía tras su gran comienzo de ronda: «Estaba extremadamente feliz y no me lo esperaba. Empecé jugando de forma aceptable, alcanzando greenes, pero sin dejar la bola cerca del hoyo, excepto en un par de ocasiones. Simplemente pateé muy bien para estar 5 bajo par tras 10 hoyos, pero luego empecé a fallar golpes y erré los greens de los hoyos 2, 3, 4, 5 y 6. Aguanté lo mejor que pude en la segunda vuelta para terminar esos nueve hoyos al par, a pesar de haber fallado unos cinco greenes. Estoy fallando los hierros hacia la izquierda y tengo que pasar más tiempo en el campo de prácticas esta tarde para solucionarlo».
Su sensación tras esta primera ronda es más de haber salvado el día que de haber perdido una oportunidad de estar al frente de la clasificación: «Siento que la salvé. Teniendo en cuenta cómo le pegué a la bola, firmar cuatro bajo par fue algo extraordinario. Me llevo muchas cosas positivas y considero que fue una vuelta fantástica para el nivel de golpeo que tuve. Soy consciente de que necesito mejorar mi impacto de bola para mantenerme donde estoy en este momento; me queda mucho trabajo por delante, pero estoy extremadamente feliz con el 68 de hoy».


