Bubba Watson ha cerrado un círculo casi perfecto con su victoria este domingo en el Travelers Championship. Aquí ganó su primer título en el PGA Tour allá por 2010 en el desempate y aquí ha vuelto a ganar por octava vez en el circuito americano, también en el desempate. La misma historia aunque con diferentes actores de reparto. Lógico, cinco años después. Entonces, derrotaba a Scott Verplank y Corey Pavin. Esta vez venció a un guerrero Paul Casey, que sólo claudicó en el segundo hoyo de desempate.
Las ocho victorias conseguidas en este lustro colocan a Bubba Watson en el segundo escalón del escalafón. Sólo Rory McIlroy, con once, ha logrado más triunfos en este periodo de tiempo. Además, de las ocho hay que tener en cuenta que dos son Masters de Augusta y una es un WGC HSBC Champions. Definitivamente, estamos ante uno de los mejores jugadores de esta década.
Bubba ganó a su manera, sufriendo y aguantando la presión hasta el último segundo. Pareció que resolvería el torneo mucho antes, hasta lo mereció, pero Casey se empeñó en llevarlo hasta el límite. El inglés demostró pronto sus intenciones, embocando desde la calle en el hoyo 3, un ‘dos’ en un par 4 que lo catapultaba. Después, terminaba como un torbellino para darse una oportunidad de ganar (tres birdies en los últimos cinco hoyos). Forzó a Watson a hacer una gran recuperación en el hoyo 18 para forzar el desempate y ahí entramos en terreno Bubba.
De los ocho triunfos de Watson desde 2010, cinco, incluyendo aquel primero, han sido en el desempate. Su balance en playoff es de cinco victorias y una derrota, la del PGA Championship de Whistling Straits ante Martin Kaymer. Es un experto en estas lides. Ya tuvo opción de ganar en el primer hoyo de desempate, pateando para birdie. A la segunda, no perdonó. Birdie y victoria.
Además del triunfo de Bubba hay que destacar la clasificación para el Open Championship de Graham DeLaet, Brian Harman, Carl Petterson y Luke Donald, que mantiene su récord de jugar todos los British desde el año 2002. «Todo el mundo sabe que es mi major preferido», aseguró el inglés aliviado tras conseguir la plaza. Acabó empatado con Bo Van Pelt y Mark Wilson, pero se la llevó por ranking mundial.
Los dos españoles en liza el fin de semana, Sergio García y Jon Rahm, no tuvieron un buen final. Ambos hicieron 72 golpes tras una mala jornada en los greenes y acabaron en el puesto 25º y 64º, respectivamente. Sea como fuere, otro semana sólida del jugador de Borriol y otra gran demostración de Rahm de que está preparado ya, y aún le queda un año para hacerse profesional, para jugar con los mejores.



