Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Aberg somete a un Bay Hill muy puñetero
Crónica de la primera jornada del Arnold Palmer Invitational presented by Mastercard

Aberg somete a un Bay Hill muy puñetero

Compartir
Ludvig Aberg. © Golffile | Steve Flynn
Ludvig Aberg. © Golffile | Steve Flynn

Tal y como estaba cantado, el 63 matutino de Daniel Berger (-9) se ha impuesto en la primera jornada del Arnold Palmer Invitational. Por si la pequeña gesta del de Florida no hubiera sido suficiente como para que su liderato no corriera ningún peligro, además Bay Hill se ponía mucho más bravo durante las últimas horas de juego. La cercanía de una tormenta traía hasta esta esquina de Orlando rachas de vientos más intensas y puñeteras, cambiantes y complicadas de leer, que combinadas con esos greenes vertiginosos, más firmes y rápidos todavía en el turno vespertino, han provocado algunos grandes descalabros…

– Nico Echavarría (PAR), por ejemplo, había pasado con un parcial de locura de seis menos por el meridiano del campo y terminaba pidiendo la hora y firmando las tablas. O Rory McIlroy (PAR), que estaba construyendo con paciencia una ronda muy sólida, pero caía en la trampa del viento en el hoyo 13 y se iba al agua.

En estas circunstancias la tarjeta vespertina de 66 golpes de Ludvig Aberg (-6) casi hay que considerarla en el mismo rango del 63 matutino de Berger. El sueco, una vez más, aparece cuando quizá ya no lo esperabas, pero es que su juego de tee a green, a pesar del viento, ha sido imperial, que es por otro lado lo que siempre ha caracterizado a Aberg desde que diera el salto a la primera línea del golf mundial.

– Aberg no había arrancado con fuerza este 2026. Tampoco 2025 fue finalmente un gran año para el nórdico, cuando se esperaba lo contrario tras su victoria en aquel Genesis de Torrey Pines. Pero justo cuando podía caerse en la tentación de pensar si no habría perdido aquel impulso extraterrestre de sus primeras correrías en el golf de máximo nivel, vuelve a dar la talla, y de qué manera. “Me considero un jugador paciente y en las dos últimas rondas de Pebble Beach ya encontré algunas cosas. Sentí que vi aspectos de mi juego bastante buenos. Después un día mi putt estuvo bien, otro mi juego corto estuvo bien, otro mis hierros estuvieron bien, otro mi driver estuvo bien. Simplemente no tenía la consistencia que sentía en lo que hacía. Tuve un mal comienzo en Riviera, pero vi algunas cosas buenas para el futuro. Sentí que estaba ahí, en alguna parte, solo tenía que sacarlo todo a la vez. Hoy lo hice bien”, señalaba al acabar la ronda. La verdad es que este muchacho no tiene nada que demostrar, pero ya es esclavo de las monstruosas expectativas que había despertado su efervescente irrupción.

Puestos a pedir sería interesante que no cayese mucha agua sobre Bay Hill en los próximos días, precisamente para ver a los mejores jugadores del mundo lidiando semejante morlaco, un año más, este titán con ribetes de US Open y greenes de espejo (aunque el 63 de Berger nos lleve a engaño). La casa del Rey Palmer nunca decepciona, porque además, incluso bajo condiciones muy puñeteras, también premia al jugador que verdaderamente borda el golf.

Resultados en directo del Arnold Palmer Invitational presented by Mastercard