
Álvaro Quirós se dijo ayer a sí mismo a la altura del hoyo 6: “tengo que tener paciencia para sacarle de verdad rendimiento a mi juego”. Sobre todo después de comenzar jugando con aplomo y seguridad la vuelta, pero sin poder hacer resultado…
Se le escapaba vivo el primer par 5 y, encima, se ponía sobre par con un bogey en ese hoyo 6…¿Jornada de nubarrones? Ese fue el primer momento clave. No desesperar. Tenían que llegar los birdies. “Cogí 16 greenes y en los dos que no cogí me fui con un bogey. La verdad es que tampoco estaba haciendo grandes cosas, pero el caso es que me las arreglaba para dejarme opciones de birdie en casi todos los hoyos. Más o menos claras, pero siempre con opciones…”, ha explicado Quirós a Tengolf poco antes de empezar la segunda ronda.
En el tee del hoyo 14, justo después de hacer bogey en el 13, el jugador español llevaba un acumulado de dos abajo, pero tenía la sensación de que podía ir mucho mejor. En el 15, un putt de unos siete metros se quedaba colgando. Y en el 16, par 5, otro similar para eagle también se negaba a entrar… “Al final la paciencia tuvo su recompensa. Más que nada por el final de la vuelta, porque terminé metiendo dos putts en el 17 y 18 de unos cinco metros cada uno”, explica.
En todo caso, Álvaro no está dispuesto a desatar la euforia. Pero tampoco quiere salir apocado a jugar en un rato la segunda ronda. Se trata de ir muy metido, confiado en un juego de tee a green que parece estabilizado, y tratando, en la medida de lo posible, de disfrutar…


