Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Así prepara McIlroy el asalto al Open: escapada ‘secreta’ a Birkdale incluida
El norirlandés juega el Genesis con la vista puesta en el último major de 2026

Así prepara McIlroy el asalto al Open: escapada ‘secreta’ a Birkdale incluida

Compartir
Rory McIlroy © Genesis Scottish Open
Rory McIlroy © Genesis Scottish Open

Rory McIlroy ya está en modo Open Championship. El vigente campeón del Masters ha desvelado este miércoles, en la previa del Genesis Scottish Open, algunos de los detalles de la preparación con la que pretende llegar en las mejores condiciones al último grande del año. Desde una visita casi clandestina a Royal Birkdale para estudiar el recorrido hasta varias jornadas de entrenamiento en links en distintos rincones del Reino Unido, el norirlandés explicó cómo está afinando unos instintos que considera fundamentales para aspirar al título.

Cuestionado por su puesta a punto de cara al último Grande de 2026, Rory reveló que hace unos días aprovechó un hueco en su calendario para desplazarse a Royal Birkdale Golf Club y comenzar a estudiar el escenario donde se disputará The Open. La intención era hacerlo con absoluta discreción, aunque el plan no salió exactamente como esperaba. «Me habría gustado que nadie supiera que estaba allí, pero Faldo no pudo dejar el móvil quieto», bromeó entre risas, en referencia a Nick Faldo, que le acompañó durante parte del recorrido.

La visita, sin embargo, le resultó muy útil. «Me permitió volver a familiarizarme con algunos hoyos y conocer otros que han cambiado desde 2017. Eso hace que llegue a la semana del Open con menos presión, sin la sensación de tener que jugar los 18 hoyos de prácticas para sentirme preparado. Si quiero jugar sólo nueve, podré hacerlo», explicó.

El número dos del mundo también analizó una de las grandes novedades del recorrido, el nuevo hoyo 15, sobre el que todavía mantiene ciertas dudas: «Aún estoy indeciso. Creo que habrá posiciones de bandera en las que el hoyo puede hacerse demasiado largo. Habrá que verlo durante el torneo, pero creo que va a ser uno de los grandes temas de conversación de la semana».

Más allá de esa inspección a Birkdale, McIlroy lleva semanas inmerso en una preparación muy específica para recuperar sensaciones sobre el links. Instalado en el Reino Unido desde mediados de mayo, tras el PGA Championship, ha aprovechado para jugar recorridos como St Enodoc y volver a convivir con el viento, los botes imprevisibles y el césped característico de este tipo de campos.

«Empiezas otra vez a golpear la bola sobre césped links, juegas con más viento y los instintos vuelven. Todo aquello con lo que crecí reaparece casi de manera natural, incluso cuando sales simplemente a disfrutar de una vuelta con amigos», aseguró.

Precisamente esa mezcla entre preparación y disfrute ha marcado sus últimas semanas. McIlroy contó que pasó varios días en Cornualles junto a las familias de Luke Donald y Paul Lawrie, descubriendo un campo que ni siquiera conocía y que terminó sorprendiéndole. «Nunca había oído hablar de St Enodoc y resulta que es uno de los cien mejores campos del mundo. Fue una experiencia fantástica», comentó.

Antes de centrarse ya en Birkdale, McIlroy tiene una última parada en el Genesis Scottish Open, un torneo que considera el ensayo perfecto para el último major del año y cuyo recorrido, el Renaissance Club, asegura haber aprendido a valorar con el paso del tiempo: «Cuando vine por primera vez no me enamoró este campo. Pero cada año me gusta más. Creo que se ha convertido en una sede fantástica para este torneo».