
Tiger Woods volverá a la competición la próxima semana en el WGC Bridgestone Invitational…
Las doce semanas en el dique seco tras retirarse apresuradamente del The Players Championship el pasado mes de mayo deben notarse. Eso sí, el californiano no llegará frío, ni excesivamente oxidado.
Ya dejó claro que sólo volvería a jugar cuando realmente se sintiese competitivo. Por este motivo, ha estado practicando en los últimos días y ha vuelto a ver a su entrenador, Sean Foley.
Tiger ha estado dando bolas desde el pasado martes en el Medalist Golf Club, su nuevo campo desde que se mudó a su casa de Jupiter, según informan los compañeros de Golfweek. Ha trabajado fundamentalmente el juego corto y es que aún está muy vigilado por los médicos para que no someta a más trabajo de la cuenta a su rodilla y tendón de Aquiles izquierdo.
Además, el jueves y el viernes tuvo dos sesiones de entrenamiento junto a Foley. El jueves lo dedicó al campo de prácticas ya que el tiempo no acompañó y el viernes ya jugó 18 hoyos.
Tiger quiere recuperar cuanto antes todo el terreno perdido. Vuelve a un campo, el Firestone de Akron, Ohio, donde ha ganado muchísimas veces y que se antoja como el banco de pruebas perfecto para el PGA Championship de dentro de dos semanas.
Woods ha caído muchos puestos en el ránking mundial. Todos los cálculos apuntan a que el próximo lunes ocupará el puesto 28º. Habrán pasado ya 39 semanas (31 de octubre de 2010) desde que cediera el Número 1 a Lee Westwood después de 281 semanas consecutivas en todo lo alto. ¿Saben ustedes quién ocupaba entonces el Número 28 del mundo? Rickie Fowler. Curiosamente, la joven estrella norteamericana en quien la prensa especializada estadounidense tiene depositadas más esperanzas de que se erija algún día en el sucesor de Tiger.


