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Brian Rolapp anuncia en el THE PLAYERS las líneas maestras del nuevo calendario

El PGA Tour prepara el gran cambio: el doble de designados y corte para todos

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El PGA Tour ha anunciado hoy las líneas maestras de su nuevo calendario y las diferencias con el modelo actual son de gran calado. La hoja de ruta que maneja el circuito pasa por duplicar al menos el número de Signature Events, implantar corte en todos los torneos y fijar fields de alrededor de 120 jugadores, dejando atrás buena parte de la filosofía que había marcado hasta ahora los eventos más exclusivos del calendario, especialmente desde la llegada de LIV Golf. Más meritocracia y más competición. Además, el PGA Tour se dividirá en dos circuitos.

La actualización llegó este miércoles de la mano de Brian Rolapp, CEO del PGA Tour, durante su comparecencia en THE PLAYERS Championship, donde explicó el estado de los trabajos del Future Competition Committee, el comité creado el pasado mes de agosto y presidido por Tiger Woods. Aunque todavía no hay una aprobación definitiva, el Tour sí ha detallado ya seis grandes líneas de consenso que permiten entender con claridad cómo pretende reorganizar su calendario y su modelo competitivo.

La primera gran novedad está en la estructura de la temporada. El PGA Tour estudia un calendario que iría de finales de enero a principios de septiembre, con entre 21 y 26 torneos en una primera vía de eventos elevados. En ese bloque se incluirían los majors, THE PLAYERS Championship y la postemporada, además de una duplicación de los actuales Signature Events. En la práctica, eso significa que el circuito quiere pasará de ocho a dieciséis torneos designados. Si le sumamos el THE PLAYERS, los cuatro majors, los tres playoffs y la Ryder o la Presidents, nos salen esos 25 torneos para los jugadores de máximo nivel. 

Ese cambio supone una alteración sustancial respecto a la situación actual. El modelo vigente reserva el carácter de Signature Event a un grupo reducido de torneos, mientras que la propuesta que maneja ahora el PGA Tour amplía de manera clara el número de citas premium dentro del calendario y les da un peso todavía mayor dentro de la temporada. Tres torneos más que en LIV Golf, por ejemplo.

La segunda gran diferencia afecta al formato de los torneos grandes. El comité quiere abandonar los fields pequeños y los torneos sin corte. La idea que ha puesto sobre la mesa el PGA Tour es que los eventos principales se jueguen con participaciones de unos 120 jugadores y con corte. Es, seguramente, una de las transformaciones más visibles frente a varios de los Signature Events actuales, caracterizados precisamente por sus participaciones reducidas y, en muchos casos, por la ausencia de criba tras los dos primeros días.

El nuevo modelo también contempla una segunda vía de torneos que serviría de escalón hacia esos eventos elevados. Es decir, no se trataría solo de ampliar la élite, sino de conectar mejor toda la competición. En este punto aparece otra de las novedades centrales del proyecto: un sistema de ascensos y descensos entre ambas vías, de manera que el acceso a los mejores torneos dependa de forma más directa y comprensible del rendimiento de los jugadores. No han explicado cómo serían.

La intención del PGA Tour es que ese sistema refuerce la meritocracia y aumente el valor competitivo de cada semana. La idea, según ha explicado Rolapp, es que cada torneo tenga consecuencias reales y que los jugadores puedan ganarse el acceso a los eventos más importantes y mejor dotados económicamente a través de sus resultados.

Otro de los cambios que se estudian está en el arranque del calendario. El Tour quiere comenzar la temporada con un gran impacto, a través de un torneo de máximo nivel en un escenario icónico del oeste de Estados Unidos. Entre las ventajas que ve el circuito en esa fórmula está la posibilidad de terminar la jornada en televisión en abierto y en prime time para la Costa Este, reforzando así la visibilidad del producto desde la primera gran cita del año.

Además, el PGA Tour quiere revisar dónde juega. En estos momentos, el circuito compite solo en cuatro de los diez mayores mercados mediáticos de Estados Unidos, y considera que ahí existe un margen importante de crecimiento. En esa búsqueda de nuevas plazas aparecen mercados como Nueva York, Chicago, Filadelfia, San Francisco, Washington D.C. o Boston, entre otros. El objetivo es llevar más torneos a lugares con fuerte demanda, gran población y capacidad para atraer a nuevos aficionados.

La postemporada o Playoffs es otra de las piezas que están sobre la mesa. El comité estudia fórmulas para darle más dramatismo y aumentar el interés competitivo del tramo final del curso. Entre las opciones aparece la posibilidad de introducir el match play, bien en el TOUR Championship o incluso en el conjunto de la fase final. Sería una manera de añadir momentos de eliminación directa y escenarios de “ganar o irse a casa” en el desenlace de la temporada.

Por ahora, el PGA Tour insiste en que no hay nada aprobado definitivamente. Rolapp dejó claro que todavía no se han enviado recomendaciones formales a los consejos dirigidos por jugadores y que el proceso continúa abierto, con más reuniones y más consultas a jugadores, socios y otras partes implicadas. El CEO del Tour tiene previsto volver a comparecer en junio, durante el Travelers Championship, para ofrecer nuevas actualizaciones.

Lo que sí parece claro es que el circuito ya ha marcado un rumbo. Y ese rumbo pasa por más torneos elevados, más jugadores en los grandes eventos, corte para todos y una estructura más conectada entre la élite y el resto del calendario. Los primeros cambios podrían llegar incluso la próxima temporada, aunque la reforma de mayor profundidad apunta a 2028 como horizonte principal. Los torneos de la segunda división se podrían concentrar en verano y otoño.

1 COMENTARIO

  1. Pues si, sería un acierto volver a tener torneos Match-Play, sea en Play off o con el tradicional campeonato del mundo Match-Play. Dar visibilidad a un ganador anual como campeon del mundo en ese formato con un torneo atractivo en premios que reuna a los mejores ofrecería mucho interés de cara al espectador

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