Pues sí, Ben Griffin va a jugar esta semana el John Deere Classic. No es noticia, puesto que el de Carolina del Norte lo juega casi todo, pero no deja de ser sorprendente esta estampida interminable. Pongámonos en situación. La actual semana es la número 27 del año 2025 y Griffin va a competir en el TPC Deere Run (Silvis, Illinois) por vigésimo tercera vez. Sólo se ha perdido cuatro semanas de competición, por tanto.
Pero es que el asunto tiene más miga, porque de esos cuatro torneos que no jugó en tres no tenía posibilidad de hacerlo, pues no tenía entrada a la nómina de participantes: Sentry, Masters y RBC Heritage. Tan solo se ha perdido el Canadian Open por decisión propia. De acuerdo: es muy probable que de haber tenido entrada en esos tres torneos citados habría buscado otras semanas de descanso, pero tampoco hay que descartar que no fuera así…
A esto hay que añadir, además, que durante los últimos meses de 2024 jugó siete de los ocho torneos del PGA Tour previstos para el otoño.
Sus números, excelentes, explican seguramente la decisión de Griffin. Ha ganado dos torneos (Charles Schwab y Zurich Classic por parejas junto a Andrew Novak), quedó segundo en el Memorial, encadenó dos top ten en Grandes (PGA y US Open)… “Sí, algunos jugadores ganan y tal vez cambian su calendario, se toman un descanso, intentan celebrar o relajarse o lo que sea. Yo estoy tratando de aprovechar el hecho de que estoy jugando un golf realmente bueno y que todavía hay mucho en juego cada semana en el tour”, explica.
El caso es que esta semana, tanto si miramos el ranking mundial como la clasificación de la FedEx Cup, Ben Griffin es el principal favorito en el John Deere, un torneo donde ciertamente faltan muchos de los primeros espadas del golf mundial. Y él acepta el reto sin problemas, reconociendo que su mentalidad ha cambiado. “Ya no tengo que preocuparme por estar entre los 70 primeros para entrar en los Playoffs. Ya no tengo que preocuparme por estar entre los 100 primeros para mantener mi tarjeta. Ahora puedo concentrarme en pisar el acelerador y tratar de ganar”, explica.
Pero hay un objetivo todavía superior que también resulta decisivo en su determinación por seguir jugando, antes de descansar la semana que viene (no estará en el Scottish Open) y de volver al tajo en el Open de Royal Portrush, último Grande del año. Y es la Ryder Cup. Sabe que ahora mismo tendría muchas opciones de ser una de las elecciones del capitán, pero todavía espera meterse entre los seis mejores para que no haya ninguna duda acerca de su presencia en Bethpage. “No quiero necesariamente depender de ser una elección del capitán. Siento que si sigo jugando un golf realmente bueno, aunque estuviera justo fuera de los seis primeros, estaría bastante seguro de que tendría una buena posibilidad de estar en ese equipo. Pero definitivamente quiero estar dentro de esos seis”, sentenció.



