– Daniel Berger (-13) se ha mantenido firme en lo alto de la clasificación del Arnold Palmer Invitational con un parcial de par en los 15 hoyos que ha podido jugar, ya que la tercera jornada no ha podido cerrarse en su totalidad por el parón de una hora que ha sufrido el juego a causa de un fuerte aguacero. Temple, oficio y al menos un notable en todas y cada unas de las parcelas del juego han definido la actuación del jugador de Florida este sábado, pero teniéndolo todo en cuenta quizá le haya faltado algo de chispa en los greenes y ha dejado abierta la puerta de atrás…
– Y por ahí, por la puerta de atrás, se le puede colar por ejemplo su compañero de partido estelar, Akshay Bhatia (-11), que se marchaba en el momento de la suspensión a sólo dos golpes de la cabeza y con un parcial de tres menos en 16 hoyos. En este punto es necesario un matiz importante. Mientras Bhatia decidía terminar el hoyo 16, par 5, y lo hacía con birdie, Berger prefería marcar su bola sin acabar el hoyo, y mañana arrancará con un putt de eagle de unos diez metros de distancia.
– Berger ha cumplido con el plan que él mismo se había establecido, evitando los grandes errores de tee a green y manteniendo la calma en los momentos más delicados, que siempre los hay, para evitar los grandes números. Es cierto que le han caído dos bogeys, pero ha entendido una vez más como nadie los greenes de Bay Hill, antes y después del aguacero, tirando muy buenos putts largos, sin apenas sufrir para sacar adelante pares que para nadie estaban dados. Bhatia, fiel a su estilo más o menos impredecible, ha ido y ha vuelto varias veces, pero él sí ha enchufado un buen manojo de los llamados ‘putts bonus’, desde distancias medias y largas, para doblegar la resistencia del campo y dejarse una oportunidad razonable de victoria.
– Por la puerta de atrás también podrían colarse otros candidatos. Vienen sensiblemente más lejos y se supone que el domingo no será sencillo firmar tarjetas muy bajas en Bay Hill, pero hay que contar al menos con estos tres: Sepp Straka (-9, hoy vuelta de 66, la mejor del día), Cameron Young (-9, hoy vuelta de 67) y Collin Morikawa (-9, hoy vuelta de 70). El austriaco, en concreto, hoy ha ha rozado la perfección en muchos tramos. Ha sido el mejor, de largo, a pesar del bogey que firmaba en el 14, tras fallar un putt corto.
– Como se ve, no está en la terna Scottie Scheffler (-3). Ya lo tenía complicado el Número Uno del mundo cuando echaba a rodar esta tercera jornada, pero el asunto se le iba a poner mucho más feo, por no decir imposible, con tres bogeys tan sorprendentes como tempraneros (hoyos 1, 2 y 5). Lo real y cierto es que el texano no daba una a derechas. Encadenaba los errores como pocas veces se le ha visto hacerlo, o mejor dicho, no era capaz de jugar ni un solo hoyo ordenado, sobre todo en el primer tercio de la vuelta. A nadie le venía mejor el parón obligado por el aguacero porque regresaba al campo y encadenaba ahora cuatro birdies consecutivos entre los hoyos 11 y 14 que de nuevo nos situaban en el escenario de una remontada épica, pero Scheffler anda esta semana en modo Sísifo, así que después de llevar de nuevo el peñasco hasta la cima, una vez más caía la roca rodando por la ladera: doble bogey en el 18 después de enviar la bola al agua de segundo disparo, desde el rough. Tendrá que ser en el The Players de la próxima semana cuando nuevamente trate de juntar cuatro rondas a la altura de su leyenda, esa que viene escribiendo con trazo formidable a lo largo y ancho de los últimos cuatro años.
– Previamente se había quedado el torneo sin Rory McIlroy, que se retiraba antes de salir a jugar por una lesión en la espalda. Pero el torneo tiene espaldas suficientes para aguantar el peso de quedarse sin sus dos grandes reclamos. Bay Hill se sostiene por sí mismo. Además, mañana, si Berger no está fino, se puede organizar una batalla de época.



