No era ningún secreto que, tanto en el BMW PGA de Wentworth, como en el Procore Championship de Napa, los jugadores de la Ryder de ambos equipos, presentes de forma masiva en estos dos torneos, iban a jugar juntos. El caso del equipo europeo, con once jugadores presentes en Wentworth, ya fue analizado ayer aquí mismo: los once jugadores Ryder salen a jugar acompañados por, al menos, otro componente del equipo: Rose y Fleetwood, Aberg y Fitzpatrick, Hovland y Rasmus Hojgaard, MacIntyre y Hatton; y también hay un partido de tres compuesto por McIlroy, Lowry y Rahm. Pues bien, en el caso del bando estadounidense en el Silverado Resort de Napa se puede apuntar que Keegan Bradley ha ido un paso más allá…
– Para empezar, los diez jugadores del equipo estadounidense presentes en el Procore saldrán unos detrás de otros, todos, en partidos consecutivos (en el caso europeo, algunos salen en el turno matutino y otros en el vespertino) y los grupos se completan con vicecapitanes de la escuadra de las barras y estrellas, algo que no se ha dado en el caso europeo en Wentworth.
– Abre fuego un partido de tres hombres Ryder por el tee del hoyo 1, con el Número Uno del mundo al frente: Scheffler, Spaun y Henley, que salen a jugar el jueves a las 21,38 (horario peninsular español); inmediatamente detrás marcharán English, Morikawa y un vicecapitán, Simpson; luego vienen Burns, Cantlay y otro vicecapitán, Woodland; y cierran la serie Young, Griffin y Thomas. En apenas 33 minutos el equipo estadounidense estará al completo en el campo, yendo por el mismo lado y seguramente creando ya un ambiente muy de Ryder en el tee del 1, con la aparición de los grupos de manera consecutiva. Una medida muy en la línea del perfil de capitanía que se espera de Bradley, con un gran componente emocional que explote al ciento por ciento el ambientazo de Bethpage.
– Puestos a elucubrar, además, da la sensación de que Keegan Bradley también está dando más pistas que Donald con la confección de estos grupos de juego. Veamos algunos casos.
– Scheffler bien podría repetir la experiencia de la última Presidents Cup, donde jugó junto a Henley y perdieron sólo un partido, por la mínima. Y también cuadra a la perfección un emparejamiento del Número Uno del mundo con J. J. Spaun, con quien ha establecido una gran química en los últimos meses.
– A Morikawa se le está buscando un compañero, de eso no hay duda, sobre todo para la modalidad de foursomes. El californiano ha jugado dos Ryder Cup y en la primera de ellas, 2021, formó un dúo killer junto a Dustin Johnson, con quien disputó dos foursomes y un fourball, ganando los tres puntos. Pero D. J. no está, ni estuvo en Roma, donde Collin fue emparejado en el único foursome que disputó junto a Rickie Fowler, que tampoco está. A bote pronto, un dúo de foursome formado por English y Morikawa transmite garantía de solidez, aunque habría que ver si sus bolas son compatibles, o si uno de ellos, o los dos, tienen gran capacidad de adaptación a la bola del otro, una cuestión de enorme importancia en esta modalidad de juego. Anotemos que Moriwaka juega una TaylorMade TP5 X y English una Titleist ProV1…
– Si divagamos un poco más y se tira un poco más del hilo, ¿a quién no le parece razonable y hasta aconsejable unir en una pareja de fourball a Justin Thomas y Cameron Young? A priori, con Young como jugador local en Bethpage, sería una auténtica bomba. Además, el de Kentucky es un líder natural del equipo, por experiencia y personalidad, y tendría todo el sentido unirlo al carácter más retraído del grupo, que sin duda es el de Young.



