
Bubba Watson es el líder del Waste Management Phoenix Open a falta de 18 hoyos. El bombardero zurdo tiene dos golpes de ventaja sobre Kevin Stadler y tres sobre Ryan Moore, Harris English y un siempre sorprendente Hideki Matsuyama. Watson, que no gana desde el Masters, tuvo que remangarse para sacar adelante una vuelta que parecía a punto de venirse abajo.
Bubba hizo 68 golpes, pero tuvo que echar mano de su infinita gama de recursos, especialmente en los nueve segundos hoyos donde sólo cazó dos calles. “Tuve la suerte de que siempre me encontré la bola jugable, pero desde luego no ha sido una ronda sólida y de juego ordenado, más bien ha sido artesanal, de pico y pala”, señaló el estadounidense. La suerte, por ejemplo, estuvo de su lado en el hoyo 13. Mandó su bola a un ‘bush’, injugable, pero pudo dropar sin penalidad porque su palo, durante el swing, podía impactar contra una madriguera. Estas cosas también aparecen de vez en cuando en un plan B.
Watson hizo birdie al 17, premio a tanta recuperación como llevaba, y se colocó como líder sólido del torneo. No será fácil desbancarlo, aunque tiene exactamente a diez jugadores a una distancias de cinco golpes.
Llama la atención el poderío de Matsuyama. El japonés está arriba cada vez que juega un torneo. No pudo estar presente por lesión en las primeras citas del año en el PGA Tour, pero en el Farmers la semana pasada ya fue decimosetxo y ahora marcha tercero.
Se esperaba el sábado el ataque de Phil Mickelson, aunque no se produjo. El de San Diego hizo 72 golpes para un total de -3. No podrá defender el título, pero al menos jugará las cuatro rondas del torneo, algo que no estaba nada claro a principios de semana por sus problemas de espalda.


