
Jonathan Byrd (-24) se adjudicó el Hyundai Tournament of Champions y se convirtió en el jugador peor clasificado (121) en ganar el torneo que inaugura el circuito…
Byrd se impuso en el desempate a un desafortunado Robert Garrigus, que falló un putt de un metro que habría prolongado el playoff. Graeme McDowell (-23) igualó el récord del torneo con una tarjeta de 62 golpes (once bajo par) y a punto estuvo de participar en el desempate.
Esta es la quinta victoria de Byrd en el circuito, que viene acompañada de invitación al Masters y al U. S. Open y excención en el circuito americano hasta 2013.
Hace tan solo unos meses, Byrd se enfrentaba a la posibilidad de perder la tarjeta del circuito por primera vez en su carrera. La temporada 2010 tocaba a su fin y Byrd estaba fuera de los 125 primeros en la lista de ganancias. Luego llegó ese hoyo en uno en el playoff de Las Vegas que le dio el triunfo que necesitaba para mantener la tarjeta y su pasaporte al Hyundai de Maui que ganó ayer, también en el playoff.
“No puedo evitar pensar en la situación en la que me encontraba hacia el final de la temporada el año pasado, luchado por mantener la tarjeta”, recordaba Byrd tras su victoria.
Por su parte, Robert Garrigus tuvo una semana extraordinaria, de la que salió con gran confianza en su juego, pero con la espina clavada de haber perdido el segundo playoff en el que ha participado. El primero fue en el St. Jude Classic del año pasado, donde Garrigus, con tres golpes de ventaja en el hoyo 72, hizo triple bogey para abrir las puertas de un playoff que finalmente ganó Lee Westwood.


