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Cazador blanco Padraig

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Padraig Harrington ha vuelto a ganar. Y lo ha hecho al modo Harrington. Cuando ya estaba tirado en la lona y la cuenta marchaba por el nueve… Nunca den por muerto al jugador irlandés. Así ganó los tres majors que adornan su palmarés. Así ha ido jalonando a lo largo de su carrera un perfil de competidor despiadado.

Hoy pudo con todos en el Honda Classic. Nadie le gana a perro de presa. Ni siquiera otro dos buenos bichos como Ian Poulter o Patrick Reed. Ni siquiera un oso hambriento. La Trampa de Nicklaus le propinó una zarpazo salvaje en el 17, como a Poulter y Reed. Éstos cayeron, pero Harrington aguantó. El oso lo desfiguró y más de uno lo dio por muerto. Fue un doble bogey devastador, sí, pero Harrington es un cazador blanco. O lo rematas, o te mata.

De marchar con un golpe de ventaja pasó a colocarse a uno del joven Daniel Berger, que ya esperaba en la casa club frotándose las manos. Allí vio como Padraig cazaba el green del hoyo 18 de tres y se dejaba un putt de birdie de unos cinco metros. «Era todo o nada», aseguró después Harrington. Y lo metió. Una muestra más de carácter. Empató con Berger y forzó el desempate.

Harrington salió hoy a tumba abierta a ganar el Honda Classic y lo consiguió. Si ayer pareció que se despedía del triunfo, con dos putts fallados de menos de metro y medio, hoy resucitaba con una lección soberana en los greenes, como hacía mucho tiempo no se veía en el irlandés. Harrington ha embocado esta mañana en Florida la friolera de treinta metros de putts. Su escopeta de precisión.

Es innegable que Harrington es un animal de competición. Así ha ganado este Honda Classic. Pegando un tirazo en el segundo hoyo de desempate, en el 17, el mismo donde había hecho doble bogey apenas media hora antes, y jugando por delante del joven Berger y tras demorar su tiro durante casi cinco minutos. Cuando su bola se detuvo a poco más de un metro del hoyo ya había ganado el torneo. Después, lógico, el chaval, un jugador espectacular que dará que hablar, tiró su bola al agua.

Es algo más que una victoria. El ganador de dos British Open y un PGA Championship vuelve a la élite. Es su primer triunfo en uno de los dos grandes circuitos desde el PGA de 2008. Ya lanzó un serio aviso en diciembre del año pasado al imponerse en Indonesia, en un torneo del Asian Tour. Pero faltaba la guinda. La remontada no se culmina hasta que uno se pone por delante. Pues en golf, uno no está de vuelta hasta que gana en Estados Unidos o Europa. Harrington lo ha hecho siete años después.

Su regreso es directo a la élite. Es lo que tienen los grandes jugadores. Ha pasado de no ganar en siete años en los grandes circuitos a meterse en el Masters de Augusta y ser candidato al triunfo. Cuando a Padraig se le afila el colmillo, cuidado. Cazador blanco.

Sergio García acabó en el puesto 31º, tras firmar 71 golpes en la última jornada, a caballo entre el domingo y el lunes.

Resultados finales del Honda Classic 2015