Una semana que no olvidará jamás. Danny Walker ha vivido uno de esos torneos que cambian vidas. Con apenas seis pruebas disputadas en el PGA Tour, el jugador de 29 años da un golpe en la mesa al terminar sexto en el The Players. Lo curioso de esta historia es que el golfista norteamericano se encontraba en TPC Sawgrass como jugador reserva, soñando con la oportunidad de poder jugar el ‘quinto Major’ por primera vez en su carrera.
Sin embargo, ya era jueves, día de arranque del torneo y todo hacía presagiar que no sería en esta ocasión. Un mensaje a las ocho de la mañana lo cambió todo. Jason Day se veía obligado a retirarse justo antes del comienzo y se le abrían las puertas del torneo a Walker.
La historia tiene más miga. Hace tan solo un año Danny estaba jugando en el Korn Ferry Tour cuando acudió a Ponte Vedra a ver el torneo como aficionado a apoyar a dos compañeros de Virginia University compitieron en el torneo. Allí le preguntaron a Walker que sentenció: «Ojalá dentro de un año poder ser yo el que juegue el torneo». Logró los derechos del PGA Tour al terminar el Korn Ferry Tour en el puesto 28º. Casi en el límite, pero insuficiente para meterse directo en el quinto Major. A sus 29 años el de Bradenton está viviendo su temporada de rookie en la primera división del circuito norteamericano.
La baja de Day le dio acceso a un partido espectacular junto a Jordan Spieth y Wyndham Clark. Casi nada. El premio ya era grande. Sin embargo Walker, quería más. No se conformó y fue capaz de superar el corte justo en el límite gracias a dos tarjetas de 73 y 70 golpes. Su caddie reconocía que ya era un sueño jugar el fin de semana.
El sábado el guión dio un giro inesperado. Debut y corte parecían dos grandes metas cumplidos de la semana, pero Danny Walker se sacó de la chistera una vuelta de 66 golpes, la mejor tarjeta de la jornada. Las complicadas condiciones que se vivieron el sábado por la tarde hicieron el resultado más favorable todavía y se metía de lleno en el top ten del torneo. Saldría el domingo en el antepenúltimo partido del día. Walker no se arrugó en la ronda decisiva y con una vuelta de 70 golpes cerraba el torneo en sexta posición. Una auténtica locura que nadie habría podido imaginar el jueves cuando Day anunciaba que no podía competir en el torneo.
El chico que hace un año veía el torneo por fuera de las cuerdas se aseguraba un puesto entre los diez mejores del The Players. De camino le mete además un buen mordisco a la tarjeta de cara a intentar mantener los derechos de juego en el PGA Tour. ¿Cual es el techo de Danny Walker? Incierto, su futuro nadie lo sabe lo que sí podemos dar por sentado es que esta semana la recordará el resto de su vida.



