
La primera jornada del Waste Managemet Phoenix Open no se pudo completar por falta de luz. Una incómoda niebla mañanera retrasó el inicio en Arizona una hora y descabaló los planes. Quedan 42 jugadores aún por terminar su ronda. Aún así, antes de que se hiciera de noche pasaron muchas cosas…
El líder es Ryan Palmer (-7), que conseguía terminar su vuelta a la carrera cuando ya caía la noche sobre el TPC de Scottsdale. El norteamericano, ganador de tres torneos en el PGA Tour, ha acudido a esta cita de Phoenix con un nuevo compañero de viaje. Inesperado.
Palmer andaba desesperado en los greenes a finales de la temporada pasada. Su putter ya no rendía como antes. Sí, el mismo que le ha proporcionado la mayor gloria deportiva durante los dos últimos años. Pero así es el golf. Son rachas. Y cuando algo no funciona, hay que cambiarlo. Así que Palmer se dio un paseo por su garage…
Allí encontró arrumbado en una esquina un viejo putter al que hacía tiempo que no le daba el sol. Lo estuvo probando en el salón de su casa. Se sintió a gusto y decidió darle una oportunidad. Ayer embocó siete putts de birdie entre tres y cinco metros. ¡Larga vida al viejo putter!
Palmer tiene un golpe de ventaja sobre el infalible Webb Simpson. Su regularidad es impresionante. Nunca falla, siempre arriba. En el último año sólo ha fallado dos cortes: Arnold Palmer Invitational y PGA Championship. Un prodigio de constancia. Es el jugador con mejor ránking mundial del torneo (6º) y quiere demostrarlo. Este no falla nunca.
El otro invitado inesperado a esta fiesta es Jarrod Lyle, que comparte la tercera posición, a dos golpes de Palmer, con Derek Lamely, Kevin Na, Harrison Frazar, Chez Reavie, Bubba Watson, Jason Dufner y Spencer Levin, aunque estos tres últimos aún no han acabado su vuelta.
Lyle no debería estar aquí. El australiano era el segundo reserva el martes y tenía muy pocas esperanzas de jugar. Salió a practicar por los nueve primeros hoyos del TPC Scottsdale, aunque con muy poca convicción. Ayer, se caía del torneo por enfermedad Nick Watney y se le abrieron de par en par las puertas del Waste Management Phoenix. No ha desaprovechado la oportunidad para dejar un excelente resultado en la clasificación. Más que digno suplente de Watney.
Mickelson hizo ayer las paces con su putter, aunque el juego sigue muy irregular. Hizo 69 golpes después de coger nueve greenes y tirar, eso sí, 24 putts. Al menos, saca la cabeza tras un mal inicio de año.
En cuanto a la Armada latina, las cosas no andan demasiado bien. Camilo Villegas y Ángel Cabrera están con +1, con dos y tres hoyos por acabar su vuelta respectivamente. Mientras, Andrés Romero sí pudo terminar, pero sufrió de lo lindo con una vuelta de +5.


