Llega la quinta y última jornada del Bob Hope Classic en La Quinta (California) con el venezolano Jhonattan Vegas y el norteamericano Gary Woodland (-24) de nuevo compartiendo el liderato y dispuestos a escribir su nombre con letras de oro en el PGA Tour con una victoria en su año de novatos. Ambos de 26 años de edad y ambos grandes pegadores. Ninguno da su brazo a torcer. Ninguno quiere aflojar la marcha. Esto puede acabar en un desempate interminable…
“Esto todavía no se ha acabado”, señalaba Woodland. “Va a ser otro tiroteo. Las condiciones van a ser perfectas de nuevo. Los greenes están impecables. Vamos a tener que salir con el putter caliente y firmar una tarjeta muy baja”.
Woodland reflejaba un sentimiento generalizado. Hoy es día de birdies, muchos birdies.
Una panda de veinteañeros hambrientos siguen de cerca a los líderes. Entre ellos, el escocés Martin Laird, que marcha tercero con -22; y el desbocado Bill Haas, que firmó la mejor tarjeta del torneo: un 62 que le llevó al cuarto puesto con -21. Empatados con Haas están Chris Kirk, Daniel Summerhays y Keegan Bradley, todos veinteañeros.
Jhonattan Vegas, co-líder con Woodland, se enfrentará con él y por primera vez a los rigores de un domingo en el PGA Tour. La jornada del sábado, con un arranque trompicado y un final espectacular, fue un aperitivo de lo que es capaz de hacer este venezolano bajo presión.
“Miré la clasificación y vi a Gary por delante, así que traté de forzar un poco, y me salió bien”, explicaba Vegas. “Fui paciente y positivo toda la ronda, y pude dar unos cuantos golpes seguidos muy buenos”.
Laird coincidía con Woodland: “Sabes que tienes que salir fuerte desde el principio. No se puede jugar golf defensivo… Hay que tirar a bandera. No sé qué es lo que va a hacer falta, pero creo que el año pasado se ganó con 30 bajo par. Y no me sorprendería que fuera algo así mañana, o incluso menos”.


