Inicio Grandes Circuitos El anuncio que ha dejado a Good Good sin Callaway, sin el...
INDUSTRIA DEL GOLF | GOOD GOOD

El anuncio que ha dejado a Good Good sin Callaway, sin el patrocinio de Austin y sin ‘Big Break’

Compartir

Un vídeo de apenas un minuto ha provocado un terremoto alrededor de una de las marcas más influyentes del nuevo golf digital. La escena de Garrett Clark derribando a Alexis Miestowski para impedir que tocara su nuevo driver desató una oleada de críticas que las primeras disculpas no consiguieron frenar. Callaway, que había aprobado y difundido el anuncio, ha terminado una relación de tres años; Good Good ha renunciado a dar nombre al nuevo torneo del PGA Tour en Austin; y Golf Channel ha cancelado la temporada de ‘Big Break x Good Good’.

Good Good Golf necesitó seis años para pasar de ser un canal de YouTube creado por un grupo de amigos a convertirse en uno de los grandes actores comerciales del golf moderno. Le han bastado unos días y un anuncio de aproximadamente un minuto para poner en peligro buena parte de lo construido.

La secuencia de acontecimientos ha sido vertiginosa. Un vídeo destinado a promocionar un driver desarrollado junto a Callaway terminó provocando una crisis que ha dejado a Good Good sin su principal socio de material, fuera del patrocinio de un nuevo torneo del PGA Tour y sin el gran proyecto televisivo que debía consolidar su salto desde internet hacia la televisión tradicional.

También ha provocado la retirada de sus productos de grandes cadenas comerciales y ha obligado a intervenir públicamente a los máximos responsables de Good Good, Callaway, el PGA Tour y Golf Channel.

Todo comenzó con una idea publicitaria que nadie detuvo a tiempo.

Qué es Good Good Golf

Good Good no es simplemente un grupo de jóvenes que publica vídeos de golf.

La compañía nació en 2020 después de que Garrett Clark y Matt Kendrick coincidieran en un torneo y compartieran la idea de construir una empresa de comunicación y entretenimiento centrada en el golf. A partir de la popularidad de Clark, Stephen Castaneda, Matt Scharff y otros creadores, el proyecto desarrolló un formato basado en partidos, desafíos, humor y competiciones diseñadas para una audiencia joven.

Su crecimiento fue extraordinario. Good Good amplió su actividad desde YouTube hacia la ropa, los accesorios, el material de golf, los eventos en directo, el patrocinio de jugadores y las producciones televisivas. En octubre de 2025 afirmaba reunir más de cuatro millones de seguidores en el conjunto de sus redes y unos meses antes había cerrado una ronda de inversión de 45 millones de dólares, liderada por Creator Sports Capital y con la participación de Omaha Productions, la compañía de Peyton Manning.

Callaway había identificado muy pronto su capacidad para conectar con una generación de golfistas a la que no siempre llegaban los medios y las campañas tradicionales. La relación comenzó en 2023 y la propia compañía de material describió entonces a Good Good como una plataforma de contenido atractiva e inclusiva capaz de ampliar el alcance de la marca dentro del denominado Modern Golf.

Golf Channel siguió un camino parecido. Después de emitir en 2024 el Good Good Desert Open y el Good Good Midwest Open, la cadena amplió formalmente su colaboración en febrero de 2025. La explicación era sencilla: los contenidos dinámicos y desenfadados del grupo conectaban con una audiencia joven y apasionada.

El punto culminante llegó con el PGA Tour.

En octubre de 2025 se anunció la creación del Good Good Championship, un nuevo torneo del FedExCup Fall que debía celebrarse del 12 al 15 de noviembre de 2026 en el Fazio Canyons Course de Omni Barton Creek, en Austin. Tendría 120 participantes, entregaría 500 puntos de la FedExCup y sería retransmitido por Golf Channel, PGA Tour Live, SiriusXM y la señal internacional del circuito.

Era la primera relación directa de Good Good con el PGA Tour, su primer patrocinio de una competición profesional y un acuerdo planteado para varias temporadas. La empresa había dejado de limitarse a hablar sobre el golf profesional: ya tenía un torneo propio dentro del PGA Tour.

Ese era el punto en el que se encontraba la compañía antes de publicar el anuncio.

El vídeo que lo hizo saltar todo por los aires

El anuncio apareció en las redes sociales de Good Good y Callaway durante la noche del 20 al 21 de agosto. La finalidad era promocionar uno de los nuevos drivers Quantum desarrollados conjuntamente por las dos marcas.

Según explicaron posteriormente los responsables de Good Good, la pieza pretendía ser una parodia de la película de terror Obsession. La idea consistía en mostrar hasta qué punto Garrett Clark estaba obsesionado con su nuevo palo.

La ejecución fue muy distinta.

En el vídeo, Alexis Miestowski, antigua jugadora universitaria de Indiana y colaboradora de los contenidos femeninos de Good Good, se acercaba a la bolsa de Clark e intentaba sacar el driver. Clark aparecía corriendo, la empujaba violentamente y la derribaba sobre la hierba.

Después se situaba sobre ella y decía con tono amenazante:

«No toques mi nuevo driver»

La grabación continuaba con otro hombre cogiendo el palo mientras Clark observaba la escena. La pieza duraba alrededor de un minuto y había sido producida por Good Good, pero no apareció en internet sin ningún control externo: Callaway reconocería después que había revisado, aprobado y compartido el vídeo antes de su publicación.

La reacción fue prácticamente inmediata. Numerosos aficionados, periodistas y figuras relacionadas con el golf consideraron que la escena banalizaba o utilizaba como entretenimiento la violencia contra las mujeres. La crítica resultaba especialmente dañina para dos compañías que habían presentado su relación como una forma de construir un golf más abierto e inclusivo.

El vídeo fue eliminado esa misma noche, pero para entonces ya había sido guardado y comenzaba a circular de manera independiente por las redes sociales. Retirar la publicación original no impidió que siguiera reproduciéndose ni detuvo la polémica.

Una primera disculpa que no fue suficiente

Good Good publicó el sábado 22 de agosto su primera declaración oficial.

La compañía admitió que el vídeo mostraba acciones incompatibles con sus valores, confirmó su retirada y presentó disculpas. También aseguró que su misión seguía siendo hacer que el golf resultara más inclusivo para todo el mundo.

Callaway difundió su propia disculpa. Sin embargo, las primeras respuestas no aclaraban suficientemente cómo una pieza de esas características había superado todos los filtros de producción, marketing y aprobación de dos empresas distintas.

Tampoco explicaban con precisión quién había tomado las decisiones.

El consejero delegado de Good Good, Matt Kendrick, terminó asumiendo la responsabilidad. Reconoció que la compañía debía haber dispuesto de controles más sólidos y anunció una revisión de los procesos creativos. Durante un periodo indefinido, el propio Kendrick supervisaría personalmente los contenidos publicados por los departamentos de comunicación y marketing.

Good Good anunció además que destinaría a una organización local de apoyo a las mujeres todos los ingresos obtenidos con las ventas del driver vinculadas a aquella campaña.

Callaway también tuvo que elevar el nivel de su respuesta.

Su consejero delegado, Chip Brewer, reconoció expresamente que Good Good había producido el anuncio, pero que Callaway lo había aprobado antes de su publicación. Aquella autorización, afirmó, nunca debería haberse producido. La empresa abrió una investigación y anunció cambios en sus procedimientos internos.

El problema ya no era únicamente la pieza. También lo era la sensación de que las primeras disculpas habían sido genéricas, tardías y más preocupadas por limitar la crisis que por explicar lo sucedido.

El PGA Tour eleva la presión

El martes 25 de agosto, durante la semana del TOUR Championship, el consejero delegado del PGA Tour, Brian Rolapp, fue preguntado directamente por el caso.

Su respuesta convirtió una polémica en redes sociales en una amenaza empresarial muy concreta.

Rolapp afirmó que el vídeo no estaba alineado con los valores del PGA Tour y reconoció que la primera contestación de Good Good le había parecido insuficiente. La calificó como algo «defensiva y tardía». También explicó que el circuito estaba manteniendo conversaciones con la compañía y que continuaría evaluando la situación.

Cuando se le preguntó por la continuidad de Good Good como patrocinador del torneo de Austin, Rolapp describió el asunto como una situación «fluida».

La elección de las palabras dejaba claro que el nombre del campeonato ya estaba en peligro.

El PGA Tour había apostado por Good Good para conectar con seguidores más jóvenes y experimentar con una forma diferente de presentar uno de sus torneos. Sin embargo, también debía proteger la imagen de una competición oficial y de los demás patrocinadores implicados.

El experimento comenzaba a desmoronarse antes de que se disputara su primera edición.

Golf Galaxy fuerza el primer cambio en ‘Big Break’

Ese mismo martes estaba previsto el estreno de Big Break x Good Good, la recuperación de uno de los programas más conocidos de la historia de Golf Channel.

Big Break comenzó a emitirse en 2003 y permanecía fuera de la programación desde 2015. Su regreso, asociado a Good Good, debía mezclar el formato tradicional de desafíos entre aspirantes a profesionales con la estética y los miembros del popular grupo de creadores.

El premio principal era especialmente importante: el ganador recibiría una invitación para disputar el Good Good Championship del PGA Tour en Austin.

Unas dos horas antes del estreno, Golf Channel anunció que aplazaba el programa hasta el 1 de septiembre. Una de las marcas patrocinadoras había solicitado que se eliminara toda su presencia visual de la serie y la cadena necesitaba tiempo para volver a editar los episodios.

Golf Channel no identificó oficialmente a la empresa, aunque Associated Press y otros medios señalaron a Golf Galaxy, que figuraba como patrocinador presentador.

La reacción comercial fue todavía más amplia. Dick’s Sporting Goods y Golf Galaxy retiraron productos de Good Good tanto de sus establecimientos como de sus plataformas digitales, según informaron Reuters y Associated Press.

El vídeo ya estaba afectando simultáneamente al material, la ropa, la televisión y el torneo del PGA Tour.

Garrett Clark rompe su silencio

El miércoles 26 de agosto, Garrett Clark publicó un vídeo de más de ocho minutos para asumir personalmente su responsabilidad.

Clark calificó la pieza como «el peor anuncio conocido por el hombre», admitió que la idea había sido pésima y reconoció que sintió vergüenza al ver el resultado final. También afirmó que no apoyaba ningún tipo de violencia doméstica o abuso y que la reacción crítica estaba justificada.

El fundador de Good Good mostró imágenes del rodaje para explicar que se trataba de una escena preparada y que Miestowski no había sufrido el golpe que sugería el montaje final.

Sin embargo, aquello no solucionaba la cuestión principal. La polémica no se había producido porque los espectadores pensaran que estaban viendo una agresión real, sino porque dos marcas habían convertido la representación de una agresión contra una mujer en la idea central de una campaña publicitaria.

Clark también pidió que cesaran los mensajes ofensivos dirigidos contra Miestowski, que había comenzado a recibir ataques en las redes sociales pese a ser la persona derribada en el anuncio. El creador reiteró que uno de los objetivos de la compañía era contribuir al crecimiento del golf femenino.

Su intervención fue mucho más extensa y directa que el primer comunicado corporativo, pero llegó cuando varias decisiones parecían ya inevitables.

Callaway rompe una relación de tres años

El jueves 27 de agosto, Callaway puso fin a su relación con Good Good con efecto inmediato.

La compañía reconoció haber escuchado testimonios personales de mujeres afectadas por la violencia y declaró que ese tipo de conductas nunca debe normalizarse, trivializarse o utilizarse como entretenimiento.

Callaway asumió que las medidas posteriores no borraban el daño ni eliminaban su responsabilidad. Además de terminar el acuerdo, anunció acciones correctivas internas, el refuerzo de sus sistemas de aprobación y una aportación de un millón de dólares a organizaciones dedicadas a prevenir la violencia contra las mujeres y ayudar a las víctimas.

La ruptura terminó una asociación iniciada en 2023 que había ido mucho más allá de una simple campaña de comunicación. Good Good utilizaba material Callaway, ambas marcas comercializaban productos desarrollados conjuntamente y acababan de lanzar la gama de drivers y bolas que debía protagonizar esta nueva fase de la relación.

Callaway se desligaba así de Good Good, pero no podía presentarse como una parte ajena al origen del problema. Su propio consejero delegado había admitido que la empresa aprobó el anuncio y que su procedimiento interno falló.

La decisión final fue contundente, aunque llegó después de que la campaña hubiera pasado por todos sus filtros.

Good Good renuncia a dar nombre al torneo de Austin

Poco después de conocerse la decisión de Callaway, Good Good comunicó al PGA Tour que renunciaba a ejercer como patrocinador principal del torneo de Austin.

La empresa explicó que, tras mantener conversaciones con el circuito y realizar una reflexión interna, necesitaba centrar sus esfuerzos en su equipo, su cultura corporativa y los cambios necesarios para aprender de lo ocurrido. También afirmó que trataría de recuperar la confianza perdida y que esperaba volver a trabajar con el PGA Tour en el futuro.

El circuito respaldó la retirada.

En su comunicado, el PGA Tour señaló que Good Good debía utilizar este periodo para revisar su organización y reiteró su convicción de que el golf debe servir para unir a las personas y crear un entorno acogedor para todos.

El torneo no ha sido cancelado.

Se disputará del 12 al 15 de noviembre en el Fazio Canyons Course de Omni Barton Creek, tal y como estaba previsto, pero ya aparece en la página del circuito bajo la denominación provisional de Austin Championship. El PGA Tour anunciará más adelante sus nuevos planes de patrocinio.

Good Good ha perdido, por tanto, el proyecto que debía simbolizar su entrada definitiva en el golf profesional tradicional antes incluso de celebrar la primera edición.

Golf Channel cancela la temporada completa

La retirada del torneo provocó otra consecuencia inmediata.

El ganador de Big Break x Good Good debía obtener una invitación concedida por el patrocinador para participar en el Good Good Championship. Al desaparecer Good Good de la competición, Golf Channel consideró que ya no podía cumplir el desenlace previsto para la serie.

La cadena pasó del aplazamiento a la cancelación completa de la temporada 2026.

Golf Channel lamentó especialmente la situación de los doce participantes y el trabajo realizado por el equipo de producción, pero explicó que los acontecimientos recientes y la imposibilidad de entregar el premio original impedían completar el programa tal y como había sido concebido. Big Break regresará en 2027.

Conviene introducir un matiz. Golf Channel no ha anunciado formalmente que nunca volverá a trabajar con Good Good, ni ha comunicado una ruptura general e indefinida de todos sus posibles acuerdos.

Lo que sí ha liquidado es el proyecto más importante que compartían: Big Break x Good Good no se emitirá en 2026 y la cadena habla del regreso de Big Break el próximo año, pero no garantiza que Good Good continúe asociado al formato.

De gran puerta de entrada al PGA Tour a crisis total

El alcance de lo ocurrido se entiende mejor al comparar la situación actual con la de hace menos de un año.

Good Good había conseguido algo inédito para una compañía nacida en YouTube: una ronda de inversión de 45 millones de dólares, productos propios vendidos en grandes cadenas, una relación estratégica con Callaway, eventos en directo emitidos por Golf Channel, la recuperación de una franquicia histórica de televisión y el patrocinio principal de un torneo oficial del PGA Tour.

En menos de una semana:

Callaway ha terminado la asociación con efecto inmediato.

Good Good ha renunciado al patrocinio del torneo de Austin.

El PGA Tour ha eliminado su nombre del campeonato.

Golf Channel ha cancelado Big Break x Good Good.

Golf Galaxy solicitó retirar su imagen del programa.

Dick’s Sporting Goods y Golf Galaxy apartaron sus productos.

La compañía ha tenido que revisar su estructura interna y sus mecanismos de aprobación.