– Casi como estaba previsto, Ludvig Aberg (-8) se ha mantenido líder del RBC Heritage a la conclusión de la primera jornada. El sueco, que había salido a jugar unas cuatro horas antes que los últimos partidos junto al defensor del título, Justin Thomas (+5), dejaba un 63 inalcanzable en la casa club, porque además el viento se iba a ir levantando poco a poco durante la tarde sobre el coqueto recorrido del Harbour Town Golf Links (Hilton Head, Carolina del Sur). Por cierto, ya se puede afirmar con casi total seguridad que Thomas no revalidará el título después de firmar una tarjeta de 76 golpes y quedarse a trece de la cabeza…
– El Número Uno del mundo y ganador de este torneo en 2024, Scottie Scheffler (-3) venía jugando en uno de los últimos partidos junto al ganador de 2023, Matt Fitzpatrick (-6), y de momento es el inglés quien se lleva el gato al agua, con el mejor resultado de quienes venían en el último tercio del cuadro de salidas. El chico de Sheffield ya ha demostrado sobradamente que no es fácilmente impresionable. Y que puede mirarle a la cara a cualquiera y donde quiera que sea, aunque casi nunca se vea arropado por el glamour de otros. Haga usted la prueba: pregúntese en voz alta, ahora mismo, qué posición ocupa Fitzpatrick actualmente en el ranking mundial (no vale consultar). Pues es el Número 7 del mundo y es muy probable que usted haya fallado y hasta lo haya sacado del top ten…
– Lo cierto es que Fitzpatrick, que cumplió la semana pasada la friolera de cuarenta majors disputados de manera consecutiva (en total lleva 43), es un top ten mundial legítimo y merecido. Y siempre resulta un soplo de aire fresco verlo jugar. Esa naturalidad. Esa rapidez. El chico escuchimizado de Sheffield se nos hizo mayor (y más ancho) hace ya mucho tiempo, pero todavía volveremos a sorprendernos cuando gane su segundo Grande, lo que sin duda, conociendo el paño, ocurrirá antes o después.
– También le quedan unos cuantos por ganar a Scheffler. Pero de momento, en 2026, le sigue costando una barbaridad arrancar los torneos al ritmo que marcan los mejores, los de arriba. El texano comenzaba hoy con bogey en el hoyo 1 después de mandar la bola fuera de límites desde el tee. Luego ha sacado adelante la vuelta con mucho oficio, pero el caso es que no da con la tecla de los jueves eléctricos. Hoy se le ha vuelto a ver demasiado errático desde el tee. Nada dramático, desde luego, pero con excesivos errores para lo que acostumbraba. No es algo nuevo. El driver le está dando muchos dolores de cabeza esta temporada.
– No obstante, Scottie ha sacado adelante el trabajo. Todavía estaba a punto de embocar un chip soberbio en el hoyo 18 para haberse acercado un poco más a Aberg y compañía, pero le toca de nuevo remontar. Cinco golpes de desventaja con la cabeza no son demasiados a estas alturas, pero mañana no puede ceder más terreno.
– Un detalle final. Collin Morikawa (-4) insiste en que se encuentra al cincuenta por ciento de su capacidad, debido al temor que siente en cada swing que ejecuta desde que se retirara del THE PLAYERS por culpa de un espasmo en la espalda. Seamos malos: si el Masters lo terminaba dentro del top ten y hoy ha firmado un más que decente 67, algo no cuadra. O bien el californiano no es muy riguroso con los porcentajes, o bien debería estudiar seriamente cómo incorporar para siempre a su juego algunas particularidades de este swing de emergencia…



