Mark Wilson conquistó entre tinieblas el Humana Challenge. Es su quinto título en el PGA Tour. Una nueva victoria para un nuevo golfista que 'nació' un cuatro de marzo de 2007. El día que Wilson se cansó de esperar…
Nacido en Wisconsin y residente en Illinois, este menudo jugador de 37 años se hizo profesional en 1996 y tardó nada menos que once temporadas en conseguir su primer triunfo. Fue el Honda Classic de 2007 tras un desempate a cara de perro contra José Cóceres, Camilo Villegas y Boo Weekley.
Aquel día cambió el chip. Demasiado tiempo esperando a recibir una alegría así. No podía ser. Se acabó el viejo Mark Wilson…
Desde entonces, en cinco años ha conseguido cinco victorias. Y lo que es más importante, todas ellas antes de empezar la primavera. Pronto. Con prisas. Las esperas, para otros. En 2007 ganó el citado Honda Classic (4 de marzo), en 2009 el Mayakoba (1 de marzo), en 2011 Sony Open (16 de enero y Waste Phoenix (7 de febrero) y en 2012 Humana Challenge (22 de enero). De repente, Wilson es el pistolero más rápido del PGA Tour.
El norteamericano venció ayer con un acumulado de -24, con dos golpes de ventaja sobre Robert Garrigus, el último en 'poner los cuernos' al putter corto (mini-putt en su caso) y pasarse al largo. Precisamente, con su putter largo, Garrigus tuvo la oportunidad de empatar a Wilson en el hoyo 18. Su putt de eagle pasó rozando la cazoleta. Después fallaría también el de vuelta. Un error que no le costó la victoria, ya que Wilson remató con birdie, pero sí un buen puñado de dólares. De acabar segundo en solitrario pasó a empatar con John Mallinger y Johnson Wagner, que sigue bajo la influencia del súper mostacho.
Wilson consiguió el título con muy poca luz en el campo. La suspensión de la jornada el sábado por el viento obligó a correr el domingo para poder terminar. “No se veía demasiado al final”, reconoció Garrigus. Incluso, empezó a bajar la temperatura, aunque el ganador sorprendió a todos porque acabó la ronda con manga corta. “Tenía buenas sensaciones y no las quería cambiar”, explicó después.
En cuanto a sus tempraneras victorias en la temporada, Wilson tiene su propia teoría: “los meses de noviembre y diciembre me vienen muy bien para resetear. Pienso en todo lo que he hecho durante el año y me quedo con las cosas buenas. Llegó fresco…”.


