Marco Penge (-12) y Jacob Bridgeman (-12) comparten la primera posición del Genesis Championship a la conclusión de la segunda jornada. Se fue la lluvia, desapareció el viento y mejoraron los resultados. Tampoco vayan a creer que Riviera Country Club se ha convertido en un vergel de birdies, ni mucho menos. No necesita demasiado para defenderse. Sin embargo, estaba más asequible. Mejor tiempo y los greenes aún receptivos de todo lo que les ha caído en los últimos días. En teoría se deberían ir poniendo más firmes para sábado y domingo. No serán piedras, pero sí podríamos decir que hoy ha sido el día más fácil de la semana en el coliseo de Los Ángeles.
En la primera vuelta el mejor resultado fue de 66 golpes. Hoy se han visto hasta ocho rondas de 65 o mejor. Entre ellas, las de Penge y Bridgeman. Ya terminaron como líderes el primer día y han reforzado su posición con sendas vueltas de 64 golpes. Los dos tienen un golpe de ventaja sobre Rory McIlroy (-11), que busca ser el segundo grand slam career de la historia que gana en Riviera. Sensacional vuelta de 65 golpes de Rory, sin bogeys, pateando de lujo de tres metros hacia abajo.
La clasificación del Genesis Championship es un tributo al DP World Tour. Ahí están, en lo más alto, el Número Uno (Rory) y el Número Dos (Penge) de la Race to Dubai del año pasado. Por si les parece poca cuestión, resulta que Matt Fitzpatrick (-7), tercero en 2025 en Europa, se ha colocado en la octava posición, empatado junto a Tommy Fleetwood (-7), quinto en la Race. Es muy complicado encontrar un homenaje mejor a un circuito en un escenario de un calibre tan extraordinario como Riviera. Del top 5 de Europa el año pasado sólo falta Tyrrell Hatton, y es por motivos obvios. ¿O alguien duda de que si el inglés estuviera jugando el Genesis (se le echa de menos), estaría arriba de una u otra manera?
Veremos lo que acaba pasando el domingo y quién se lleva el gato al agua, pero de momento que le quiten lo bailao al circuito europeo. No parece ningún atrevimiento deslizar que el gran favorito para ganar el torneo es McIlroy. El norirlandés está jugando un gran golf. Está pegando largo y recto al driver y se está mostrando letal en los greenes, especialmente en los putts cortos, una parcela vital en este recorrido californiano.
Esa misma ecuación es la que le está funcionando a Marco Penge. Muy bien desde el tee y excelente en los greenes. «Hablé con Phil Kenyon antes de empezar el torneo porque me sentía muy perdido con el putter y me dio la confianza necesaria. Me dijo: olvídate de la técnica y céntrate únicamente en visualizar la bola entrando en el hoyo. Me encuentro mucho más cómodo», señala.
Obviamente, de los que están arriba habrá que vigilar de cerca a Xander Schauffele (-9), cuarto clasificado empatado con otro ilustre como Adam Scott (-9). Necesitaba Schauffele una actuación de este tipo después de un inicio de año algo pobre. Su mejor resultado ha sido un 19º en Pebble Beach la semana pasada. De Scott, por su parte, ya no hay nada que sorprenda, como que sea el más largo desde el tee jugando con Ryan Gerard y Patrick Rodgers.
La segunda ronda del Genesis ha sido aún más emocionante si sabe por la presencia del corte. Han pasado los 50 primeros y empatados, una criba exigente. Lo han conseguido 51 jugadores y se han quedado fuera hombres de la talla de JJ Spaun, Sam Burns, Justin Rose, Keegan Bradley, Russell Henley, Chris Gotterup o Maverick McNealy. Casi nada. En este sentido, sensacional la lucha de Scheffler por jugar los cuatro días. ¿De verdad hay alguien en su sano juicio y que realmente vele por el espectáculo y la competición que no se dé cuenta de que los torneos de golf son mucho más interesantes y divertidos con un corte? Que le pregunten a Scheffler si hoy no se ha ido infinitamente más satisfecho a su casa, precisamente por la brava pelea que ha tenido para pasar el corte.
Scheffler salva su 68º corte seguido con garra y cierto suspense



