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“Por dentro siento que me estoy muriendo”, confiesa el golfista estadounidense

El dramático testimonio de Woodland: estrés postraumático tras su operación cerebral

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Gary Woodland
Gary Woodland. © Pedro Salado / Golffile

El estadounidense Gary Woodland compartió uno de los testimonios más duros que se recuerdan en el circuito antes del inicio del THE PLAYERS Championship. Visiblemente emocionado, el campeón del US Open de 2019 reveló que ha sido diagnosticado con trastorno de estrés postraumático (PTSD) como consecuencia de la cirugía cerebral a la que se sometió en 2023.

Woodland explicó que continúa lidiando con las secuelas físicas y mentales de aquella operación, pero aseguró que ha decidido dejar de ocultar su situación. «Ya no puedo gastar energía escondiendo esto. Tengo mucho apoyo aquí en el circuito», confesó el estadounidense. «Todo el mundo está feliz de verme de vuelta, de verme aparentemente recuperado… pero por dentro siento que me estoy muriendo. Siento que estoy viviendo una mentira», dijo muy emocionado..

Una recuperación mucho más dura de lo esperado

Woodland se sometió en 2023 a una operación para extirpar una lesión cerebral. Aquella intervención marcó el inicio de un largo proceso de recuperación que le permitió regresar a competir en el PGA Tour en enero de 2024. Sin embargo, en su vuelta ha estado muy lejos de la normalidad. El jugador, ganador de cuatro torneos en el circuito estadounidense, explicó que el diagnóstico oficial de estrés postraumático llegó hace aproximadamente un año, aunque los síntomas han continuado afectándole desde entonces. Entre ellos se encuentran episodios de ansiedad, hipervigilancia, pérdida de concentración y problemas de visión durante la competición.

Woodland relató uno de los momentos más difíciles que vivió tras volver al circuito durante un torneo del otoño pasado en Napa, California. Mientras caminaba por el campo, un anotador oficial se acercó por detrás y el jugador reaccionó de forma instintiva. «Estaba hipervigilante», explicó. «Le dije a mi caddie: ‘No puedes dejar que nadie se acerque por detrás'». Poco después los síntomas se intensificaron. «De repente no recordaba lo que estaba haciendo. La vista empezó a volverse borrosa», relató.

En mitad de la calle, Woodland sintió que no podía continuar. «Era mi turno para golpear y no podía hacerlo», explicó. Su caddie, Brennan Little, le sugirió abandonar la ronda, pero Woodland decidió seguir adelante. «Le dije que no, que estaba allí por todos los que me apoyan y que quería luchar», dijo. Terminó el recorrido, pero el impacto emocional fue devastador: «Entré en cada baño que encontraba para llorar durante el resto del día. Cuando acabé me fui directo al coche. Hay días muy duros… llorando en la sala de resultados o corriendo al coche para esconderme. No quiero vivir así».

Apoyo del PGA Tour y de otros jugadores

Woodland explicó que el PGA Tour ha trabajado con él para implementar protocolos de seguridad que le ayuden a sentirse más cómodo en el campo, especialmente en situaciones donde la proximidad de otras personas puede desencadenar sus síntomas. El apoyo de otros jugadores también ha sido clave. El estadounidense recordó que uno de los pocos momentos recientes en los que se sintió completamente tranquilo fue cuando compartió equipo con sus compañeros durante la Ryder Cup. «Allí no tenía que esconderlo. Podía ser yo mismo», explicó.

Los médicos le han sugerido que evitar entornos de alta presión podría ser beneficioso para su recuperación. Sin embargo, Woodland asegura que dejar de competir nunca ha sido una opción real. «En un mundo ideal probablemente no estaría jugando. Pero en un mundo ideal tampoco tendría esto», explicó. Hasta ahora ha disputado cinco torneos esta temporada, aunque solo ha superado el corte en dos ocasiones mientras trata de equilibrar su recuperación con la competición.

Un mensaje para quienes atraviesan por lo mismo

Al hacer pública su situación, Woodland espera no solo liberarse de la carga de aparentar estar bien, sino también ayudar a otras personas que atraviesan dificultades similares. «Espero que alguien que esté luchando vea que sigo aquí peleando por mis sueños», afirmó. Tras casi dos décadas de carrera profesional, Gary insiste en que aún tiene fuerzas para seguir adelante: «Este es mi sueño. Tengo mucha lucha dentro de mí y no voy a dejar que esto me gane. Pero ha sido muy duro».