
Jim Furyk (–8) cerró los puños con rabia, como pocas veces se le había visto hacer, cuando metió el putt que le daba el The Tour Championship (dotado con un premio en metálico de alrededor de 1.350.000 dólares) y, de la misma tacada, la FedExCup (diez millones de dólares)…
Furyk también se hacía con su tercera victoria esta temporada y se marcha para Gales como líder indiscutible del equipo norteamericano que defenderá la Ryder Cup en Celtic Manor.
Furyk jugó una vuelta muy seria y sólo flaqueó al final, con bogeys en el 16 y el 17. Su salida del bunker del 18 (mojado, duro… impracticable) y su exuberante celebración con la visera de la gorra hacia atrás (nada de chulerías: la visera estaba empapada y goteaba sobre la bola al patear) pasarán a la historia del torneo.
Nadie imaginaba que Furyk llegaría tan lejos en la FedExCup después de ser descalificado del Barclays por llegar tarde al tee de salida en el pro-am. Su pateo en el Deutsche de Boston tampoco daba lugar a la esperanza, así que se fue de compras a Joe & Leigh, una tienda de equipación de las afueras de Boston y buscó una solución. Encontró un putter usado, sin tacón y sin rayas en la cara de pateo, que valía 65 dólares, pero se lo dejaron por 39 porque tenía una mella y una abolladura. Con él jugó la última ronda de Boston y todo el The Tour Championship. Una inversión de 39 dólares para un premio de diez millones.
Otro importante factor hizo posible la victoria de Furyk en la FedExCup. Después de todo, salía en Atlanta en el puesto 11 de la clasificación. Mucho se tenían que torcer las cosas al líder para que Furyk tuviera su oportunidad. El desmoronamiento de Matt Kuchar, que terminó en el puesto 25 en Atlanta y segundo en la FedEx a escasos 252 puntos de Furyk, fue la clave. Kuchar, el rey de los top 10 este año con 11, no pudo arrimarse a la parte alta de la clasificación en todo el torneo. Un top 10 en East Lake le habría dado la FedEx.
Luke Donald (–7) se dio una oportunidad y obligó a Furyk hasta el último green. Su segundo puesto en solitario en el The Tour le valió el tercer puesto en la FedEx. También llegará a la Ryder con las pilas puestas. Retief Goosen (–6), el hombre sin victorias en 2010 con más top 10 del circuito (10), también tuvo su oportunidad. Un mal arranque, con tres bogeys en los cinco primeros hoyos, le impidió conseguir su primer triunfo del año.