
Matt Every (-10) lidera por primera vez en su carrera un torneo del PGA Tour. Manda en el Sony Open después de la segunda jornada con dos golpes de ventaja sobre Carl Petterson y David Hearn, que mantiene en pie el orgullo canadiense tras el descalabro de Graham DeLaet. Eso sí, el gran protagonista del día fue el hoyo 9 de Waialae…
Hablamos de uno de los chollos del año. La firmeza de la calle y el viento a favor convirtió ayer este par 5 en un par 4 asequible. Sin exagerar. Hay están los números. Se jugó a una media de menos de cuatro golpes. Se hicieron nada menos que 26 eagles, 98 birdies, 17 pares y tres bogeys. O lo que es lo mismo, ayer un par en este hoyo sabía a bogey. Hay que tener en cuenta que a poco que se encontrara la calle, el segundo golpe se pegaba con un wedge. Nos hubiera gustado ver a Álvaro Quirós en este hoyo…
Every es un líder sorprendente. En sus 29 apariciones anteriores en el PGA Tour sólo sumó un top ten. Consiguió la tarjeta tras acabar el año pasado el Nationwide en el puesto 18º y ayer salió de la nada para colocarse primero. No en vano, terminó con cinco birdies en los últimos siete hoyos.
Every, sin embargo, veía su liderato con más naturalidad. “No quiero decir que vaya a ser líder de un torneo cada semana, pero sé que puedo hacerlo y esto no es una sorpresa para mí”. Convicción. Primera clave.
No obstante, la gran historia del torneo, de momento, es la de Doug LaBelle II. El norteamericano se clasificó para el Sony Open en la previa del lunes y después de 36 hoyos marcha en cuarta posición a tres golpes del liderato. Este sí que podría dar un giro de 180 grados a su carrera.
Más de 78 jugadores consiguieron pasar el corte en el torneo por lo que hoy tras la tercera ronda habrá una nueva criba con los 70 primeros.
En cuanto a los nombres ilustres, Keegan Bradley (-6) marcha séptimo; Steve Stricker, que se colocaría cuarto del mundo si gana o es segundo, (-5) es decimoséptimo y Webb Simpson (-2) ocupa el puesto 50º.


