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Ras de hierba de la segunda jornada del THE PLAYERS Championship

El largo y tortuoso retorno de Spieth a la primera línea llega a su fin

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Jordan Spieth. © Golffile | Stefano Di Maria
Jordan Spieth. © Golffile | Stefano Di Maria

En poco más de un mes se cumplirán cuatro años desde la última victoria de Jordan Spieth (RBC Heritage, abril de 2022) y no parece nada probable que esta semana, en el THE PLAYERS, vaya a poner fin a esta larga travesía. Hoy, sábado, parte a nueve golpes del líder, Ludvig Aberg, una distancia quizá excesiva y que tiene mucho que ver con los dos dobles bogeys con los que terminaba cada una de las rondas que ya se han disputado. El jueves le caía en el hoyo 18; ayer, en el 9, par 5, donde había llegado con un acumulado de -5 y con la posibilidad razonable de terminar con un birdie e instalarse en el top ten del torneo.

Vamos a darle todavía el margen de maniobra que le corresponde, con 36 hoyos por delante, pero por desgracia no es nada nuevo que Spieth no esté en la pelea. Ha ganado 16 torneos en su carrera valederos para el ranking mundial, pero sus primeras catorce victorias se dieron entre los años 2013 y 2017, incluyendo en aquel tiempo los tres Grandes que realzan su palmarés. Luego han ido pasando los años, más de ocho hasta hoy, con más sombras que luces en su trayectoria, teniendo en cuenta las formidables expectativas que había levantado su avasalladora irrupción.

Es curioso. A su primera participación en el THE PLAYERS, año 2014, llegó ya dentro del top ten mundial y, como tantas y tantas veces en aquellos tiempos, el texano superó el reto con una nota excelente, hasta el punto de salir en el partido estelar del domingo, colíder del torneo junto a Martin Kaymer, y terminar en una más que notable cuarta posición después de una gris última jornada de 74 golpes, su primer gran dolor cabeza en esta esquina de Florida. Desde entonces…

Desde entonces, el Stadium course del TPC Sawgrass le ha provocado precisamente más dolores de cabeza que otra cosa. En las siguientes once ediciones fallaba seis cortes y nunca iba a terminar siquiera dentro del top 15 del torneo. Daba igual que se jugara en mayo o en marzo (desde 2019). “Este campo me ha superado en el pasado, y ya he dejado que me supere un par de veces esta semana. Eso probablemente me ha costado cuatro golpes, aunque espero que no sea demasiado para recuperarlo. Pero las cosas van realmente bien y aquí necesito tener incluso más paciencia que en otros campos. Ya son trece veces seguidas en las que vengo aquí y siempre pasa algo… Algo me atrapa en este lugar y simplemente no tengo la paciencia suficiente para manejarlo”, reconocía ayer Jordan inmediatamente después de terminar su vuelta con ese doloroso final.

– Spieth apenas tiene 32 años. En 2015, recreémonos, ganaba el Masters y el US Open, quedaba cuarto en el Open y segundo en el PGA. De acuerdo: puede que no vuelva a acercarse a tales registros nunca más en una misma temporada. Pero no es un jugador que esté ya amortizado y de ninguna de las maneras se le puede negar la posibilidad real de cerrar su Grand Slam Career, ni siquiera este mismo año (le queda por ganar el PGA Championship). ¿Es una cuestión de fe? Quedémonos de momento con este discurso suyo recién terminada la segunda vuelta:

“Estoy haciendo todo bien. Las estadísticas no necesariamente reflejan lo sólido que está siendo todo. Siento que he pegado muchos golpes en las últimas dos semanas, especialmente segundos tiros, en los que pensé, hombre, he hecho bien mi trabajo, aunque luego me sorprendiera donde termina la bola, corta o larga o lo que sea. Creo que eso es bastante normal la semana pasada y esta. Pero mi juego ha sido mejor de lo que indican mis resultados. Ayer pegué un drive con la punta en el 18 y luego hoy, en uno de los hoyos más fáciles, hice un 7, y es un poco frustrante terminar así. Esos golpes no cuentan realmente la historia de cómo estoy jugando; simplemente fueron dos swings en los que solo necesitaba fallar hacia el otro lado”.

Y resumía: “Lo he mencionado las últimas semanas, en los últimos dos o tres torneos: siento que las cosas van mejorando cada semana”.

Es posible que en estos años de sequía el texano haya armado discursos similares, optimistas, pero no es Spieth un tipo que habitualmente venda humo. Algo muy interesante se está cociendo a fuego lento. Lo sabe él y lo sabe su leal caddie y amigo, Michael Greller, que estuvo a las maduras y ha estado a las duras, por orden cronológico. La grave lesión de muñeca por la que tuvo que ser intervenido en agosto de 2024 ha quedado definitivamente atrás y, esta vez sí, algo nos dice que Spieth parece rehabilitado para remontar el vuelo, no sólo es una cuestión de fe.

Entre otras cosas nos lo dicen su duodécimo puesto en Riviera y el undécimo en Bay Hill. Nos lo dice el hecho de que sólo haya fallado dos cortes en los últimos doce meses, porque Jordan Spieth, ni siquiera en sus mejores años, verdaderamente esplendorosos, fue nunca un jugador mega consistente, hasta el punto que jamás, ni siquiera entonces, cerró un solo ejercicio sin haber fallado algunos cortes. Son indicios reales. Se admiten apuestas: en breve lo veremos luchando por un triunfo el domingo. Dios quiera que sea en unas semanas, en aquel bello recodo de Georgia, muy cerca de la linde con Carolina del Sur, a poco más de una milla del rio Savanah. Augusta National, creo que se llama el lugar.

Resultados en directo del THE PLAYERS Championship