Se puede decir más alto, pero no más claro. El equipo de Estados Unidos de la Ryder Cup viaja sobre ruedas. Es más, está en una nube y no tiene la menor intención de bajarse. La energía positiva que destila Keegan Bradley es arrolladora y contagiosa. Todo es bueno. Es el mejor vestuario que ha visto. No deja de asombrarse con Scottie Scheffler. Alucina con el compromiso de Bryson DeChambeau. Su modelo de capitanía es Paul Azinger. Tiene las parejas definidas a un 90 por ciento y ninguna intención de jugar al despiste… La comparecencia del capitán América en el Procore ha sido una especie de tsunami de felicidad…
Un capitán con las ideas muy claras… «Diría que tengo las parejas definidas al 90%. Uno de nuestros objetivos era que los chicos estuvieran preparados, que supieran con quién van a jugar. Especialmente en golpes alternos, creo que ahí es más importante. En fourball puedes tener algo más de margen, pero aquí estamos bastante definidos con lo que vamos a hacer».
La importancia de empezar bien la Ryder con la primera sesión de foursomes… «El foursome es obviamente el formato más difícil para emparejar porque hay muchos más factores. Está la bola. Realmente quieres casar las personalidades en porque es un formato mucho más duro. Cuando juegas fuera y te paras en el tee del 1 solo en golpes alternos, es mucho más duro; creo que esa sería la razón de que sea tan importante esa primera sesión y de que en casa prefiramos el foursome. También parece más fácil jugar mejor en casa en los últimos 30 años. Tenemos bastantes chicos nuevos y ha sido estupendo ver la disposición de nuestros jugadores a jugar con cualquiera. No veía eso en los equipos que estuve antes. Estos chicos dicen: “ponme con quien sea”, o “¿con quién quieres jugar?”, “con quien tú quieras”. Veteranos dispuestos a venir y decirnos: “ponednos con chicos que no han jugado una Ryder Cup”, lo cual es muy especial. Es un gran… es un factor diferencial, creo, en cómo te va a ir en la Ryder Cup».
El sensacional ambiente en el vestuario… «Tenemos un amplio abanico de debutantes, veteranos, Scottie Scheffler, Número 1 del mundo… En definitiva, tenemos un gran equipo. Estos chicos de verdad se preocupan los unos por los otros, se tratan con respeto. Es el equipo más unido que he visto. Nuestro equipo de la Presidents Cup del año pasado fue, con diferencia, el mejor vestuario en el que he estado. Algo con lo que sueñas de niño en estos eventos de equipo. Este grupo parece un poco diferente, pero la dinámica es la misma. Estos jugadores son realmente amigos, también fuera del campo, que en mis equipos anteriores no sé si lo teníamos tanto. De verdad se preocupan unos por otros. Y lo que más me ha impresionado es que se animan de verdad entre ellos y quieren que al compañero le vaya bien. Cuando yo jugaba, no animaba a nadie: quería ganar y jugar lo mejor posible. Estos chicos se alegran sinceramente cuando su amigo gana un torneo, y eso es magnífico».
Elogios a Europa, pero sin dejarse intimidar… «No me importa lo que ellos estén haciendo, no me importa lo que haga el equipo europeo. Lo único que sé es que ellos, cuando miro su equipo, veo quizá el mejor equipo europeo de la historia en la Ryder Cup. Son muy profundos de arriba abajo. Tienen campeones de Majors, Rory está teniendo un año histórico. Pero de verdad, no me importa lo que haga Europa; solo me importan nuestros 12 chicos, nuestros caddies, las esposas. Solo me importa lo que hacemos nosotros. Ellos son un grupo confiado y deberían estarlo. Ganaron la última Ryder Cup; su equipo es sólido. Luke Donald es quizá el mejor capitán de la historia, alguien a quien siempre he admirado. Así que deberían estar confiados, pero no… no me preocupa lo que digan de nosotros; solo me importa nuestro equipo».
Impresionado con la personalidad de Scottie Scheffler… «Sinceramente, cuanto más estoy con Scottie, más me impresiona quién es. Todos sabemos de su talento, pero cuando lo ves con nuestros chicos, con los debutantes, su disposición a hacer literalmente lo que sea necesario para que ganemos la Ryder Cup… Y cuando tu mejor jugador hace eso, el resto del equipo va a seguir su liderazgo. Creo que lo más impresionante de Scottie es su comportamiento como persona. Cuando ves cómo juega, te asombra, pero cuando le hablas, cuando estás a su alrededor, cuando lo ves desde lejos, con su familia, su interacción con los jugadores más jóvenes y los caddies… de verdad que lo admiro, miro hacia arriba a Scottie. No me da miedo decirlo. Hace muchas cosas bien. Da la cara en el campo, da la cara en la sala del equipo y, obviamente, será una parte importante de nuestro equipo en Bethpage. ¿Qué tenga una presión añadida? Está acostumbrado a eso. Estoy convencido de que no hay nada que le gustara más que tener en sus manos el punto decisivo para ganar la Ryder».
Alabanzas hacia Bryson DeChambeau… «En el mundo del golf ahora mismo estamos en una posición incómoda. Mucha de esa responsabilidad ha recaído en Bryson. Él tiene que hacer un esfuerzo mucho mayor que muchos de los chicos. Bryson estuvo anoche. Ha estado increíble. Se ha mostrado más que dispuesto a ir más allá por este equipo. Creo que es un testimonio de lo buen compañero que es Bryson. Es fácil para los chicos venir a jugar aquí y a una cena. Bryson tiene que subirse a un avión, venir a estas reuniones y me parece genial; demuestra el compromiso que tiene con el equipo. Va a ser un enorme activo para nosotros. Obviamente por lo buen jugador que es, pero también porque es divertido estar con él; es estupendo con los más jóvenes. Es bonito para nosotros ver a Bryson en un ambiente fuera del campo de golf».
Se quita el sombrero con la pasión de Rory McIlroy con la Ryder Cup… «Sí, es genial que Rory diga abiertamente su deseo de ganar fuera de casa. Es divertido. Creo que la Ryder Cup despierta mucha emoción en la gente y eso es buenísimo para nuestro deporte. Me encanta, me encanta todo lo relacionado con la Ryder Cup. Es la pasión, ¿sabes? Rory se preocupa por la Ryder Cup tanto como por ganar el Masters o un Major, que es como debería ser; es fantástico».
Su estilo de capitanía en la Ryder Cup, un testimonio de su vida… «Creo que todos estaremos de acuerdo en que mi elección fue definitivamente una sorpresa para todos. Pensaba que no tenía la experiencia que tenía Luke y creo que donde crecí, en Nueva Inglaterra, no es precisamente el sitio del que salen jugadores del PGA TOUR. De hecho, tuve gente, adultos, que me dijeron durante toda la vida que no iba a poder hacer esto. Siempre sentí que… no me reclutaron para la universidad, nada. Nadie pensó que yo pudiera estar aquí, así que siempre tuve que adoptar una mentalidad de “nosotros contra ellos” o “no creen que pueda hacerlo”. Siempre he tenido ese enfoque. Y lo llevaré también a mi capitanía».
Lo que significa la Ryder Cup… «Creo que de niño en los deportes siempre ansías ese ambiente de equipo. En el golf no lo tenemos nunca. Cuando juegas por tu país, en cualquier deporte, todo eso se intensifica. Creo que nosotros solo hacemos esto una vez al año. Y cuando formas parte, de verdad te cambia para siempre. Cambia la forma en que te preparas, la forma en que fijas tus objetivos para el año, para tu carrera. En el golf estás muy solo todo el tiempo. Y luego, cuando estás en la sala del equipo o incluso en una cena como anoche y miras a tu alrededor y ves a los chicos, y todos estamos en esto juntos… Estás viendo a J.J. Spaun, a Ben Griffin, a Scottie Scheffler y, de repente, todos estamos en el mismo equipo aquí. Es una sensación muy especial formar parte de esto porque es muy rara. Y también les he estado diciendo al equipo que nunca sabes cuándo será tu última Ryder Cup. La mía terminó con el punto decisivo de Jamie Donaldson y, desde luego, no pensaba que esa fuese mi última oportunidad en una Ryder Cup. Realmente quieres disfrutar cada segundo porque nunca sabes cuándo se acaba. También para Scottie. Les digo: se acabó para Jack Nicklaus, tipos así, de los del Monte Rushmore del golf. Tienes que disfrutar estos momentos porque nunca sabes cuándo se acabará. Nunca sabes si fue tu última cena como la de anoche, nunca sabes si es la última vez que pasas el rato en la sala del equipo con los chicos; así que hay que saborear cada segundo».
El público de Nueva York… «Diría que los aficionados de Nueva York son extremadamente apasionados. Creo que eso se multiplica cuando llevas la bandera de tu país en el pecho y creo que se multiplica aún más cuando estás jugando en su campo, en Bethpage. Cuando hablas con un neoyorquino, tienen todos esos clubes prestigiosos, Shinnecock o Winged Foot. Si le preguntas a un neoyorquino cuál es su campo, todos dicen Bethpage Black. Hemos estado trabajando… hay un grupo de jugadores llamado Nassau Players Club que solo juegan en Bethpage. No juegan en ningún otro campo. Hablas con ellos de lo que Bethpage significa para ellos y no es solo el campo de golf: su padre les enseñó a jugar allí, su abuelo les enseñó a jugar allí, trabajaron de caddies allí. Para mucha gente es mucho más que un campo. Si sumas todo eso, vas a tener aficionados fogosos».
El modelo de capitanía de Paul Azinger… «Sí, me he apoyado en Paul Azinger. Le escribo todo el tiempo, hablo con él todo el tiempo. Cuando hablas con los jugadores y miras atrás, muchos dicen que fue un capitán fenomenal, de los mejores de siempre. Me apoyo mucho en cosas que él hizo: cosas de la semana, lo que les dice a los chicos, su mentalidad, su enfoque para la semana. Además, me encanta Paul Azinger; creo que encarna la energía de la Ryder Cup que el equipo de EE. UU. necesita. Paul Azinger tuvo mucho éxito y, en cierto modo, fue un pionero en la forma de hacer las cosas».


