Gonzalo Fernández Castaño sobrevivió en el South Course de Torrey Pines, uno de los tests más exigente del año en el PGA Tour, pero cayó en el North Course, que tampoco es una perita en dulce. Una vuelta de 75 golpes el viernes le costó el corte al jugador madrileño en el Farmers Insurance Open, el segundo consecutivo que falla esta temporada tras el Waste Management Phoenix Open.
Gonzalo comenzó la ronda con buenos bríos. Hizo birdie en el hoyo 1, pero a partir de ahí la vuelta se convirtió en un crujir y rechinar de dientes. Entre el hoyo 2 y el 7 cometió cuatro bogeys, una dura penalidad que le obligó a ir siempre a remolque.
Buscó la reacción para meterse en el corte. Su juego de tee a green estuvo algo más entonado que el jueves, pero no consiguió uno de esos momentos claves que te hacen remontar el vuelo en una jornada. El putt estuvo más frío que en la primera jornada y un doble bogey en el hoyo 12, par 3, terminó por dejarle sin opciones.
Se marchó al menos con un buen sabor de boca, con dos birdies consecutivos en el 14 y 15, pero el corte, finalmente establecido en uno bajo par quedó ya muy lejos.
Gonzalo regresará a la competición en dos semanas y jugará de manera consecutiva el Northern Trust Open de Riviera y el Honda Classic, torneo con el que arranca el Florida Swing. El madrileño aprovechará esta semana de descanso para seguir puliendo los ajustes que está haciendo de la mano de Randy Smith.



