El PGA Tour aprobó este lunes, en una reunión de su Consejo de Políticas, una serie de cambios avanzados por Ten-Golf a finales de octubre y que hacen cada vez más difícil jugar en el circuito estadounidense. Novedades que afectan tanto al número de golfistas que compiten en los torneos como a las tarjetas disponibles y que atienden a una propuesta realizada por el Consejo Asesor de Jugadores.
En un comunicado de prensa en el que no se indica el resultado de la votación llevada a cabo internamente, se señala: «El Consejo de Políticas del PGA Tour ha aprobado hoy cambios competitivos apoyados por el Consejo Asesor de Jugadores (PAC) que ofrecerán un PGA Tour más fuerte, competitivo y entretenido a los aficionados, jugadores, torneos y socios».
Entre los cambios que se implementarán para la temporada 2026 (no afectan al curso 2025 que arranca en enero) están:
· Sólo 100 jugadores mantendrán sus tarjetas del PGA Tour con estatus de exención total a final de año frente a los 125 que lo hacen en la actualidad.
· Las tarjetas del circuito disponibles para los graduados del Korn Ferry Tour se reducirán de 30 a 20.
· El ‘field’ de muchos eventos se reducirá y en algunos casos, como el THE PLAYERS CHAMPIONSHIP, será de sólo 120 jugadores. Como se indica en la propuesta, la mayoría de los torneos tendrán al menos 12 jugadores menos en 2026.
· Se realizarán una serie de pequeños ajustes en la asignación de puntos de la FedEx Cup y se reducirán las plazas disponibles en los ‘fields’ a través de las previas de los lunes (cuando el total de golfistas en el torneo sea de 132 o menos).
Los cambios no afectan al acuerdo entre el PGA Tour y el DP World Tour, por lo que 10 jugadores procedentes del circuito europeo seguirán obteniendo los derechos completos de juego para el estadounidense a través de la Orden de Mérito tras la disputa de la final de Dubai.
«Este fue un verdadero esfuerzo de colaboración y estoy muy orgulloso de la PAC por el tiempo y esfuerzo que pusieron en la evaluación de cómo construir un PGA Tour más fuerte», aseguró el comisionado del PGA Tour, Jay Monahan, sobre el acuerdo. Una serie de cambios que, según Tyler Dennis, director de competiciones del circuito, tiene como una de sus principales motivaciones conseguir cambios en el ritmo de juego.
«Estos ajustes en el número de jugadores de cada torneo, que también promueven un mejor flujo de juego, mejoran las posibilidades de que las rondas se completen cada día con una mayor capacidad para hacer el corte de 36 hoyos en la fecha prevista en condiciones climáticas normales», dijo Dennis en el comunicado. «Para nuestros aficionados, esta certeza establece las líneas argumentales del fin de semana de manera mucho más eficaz y hará que el PGA Tour sea más fácil y agradable de seguir», añadió.
Curiosamente, una idea incluida entre las propuestas de octubre que no se mencionó fue la de crear políticas más indulgentes con el juego lento entre los jugadores de los ‘fields’ más reducidos.
Junto con la «naturaleza aspiracional de obtener una tarjeta del PGA Tour«, como dijo el circuito, la especulación externa sobre los cambios se ha centrado en la necesidad de crear condiciones más favorables para los mejores jugadores para evitar posibles deserciones y, tal vez, para reducir costes. Algunos jugadores han criticado los cambios, entre ellos Lucas Glover, que los describió como «las reuniones de los chicos guays» y dijo que «esconderse detrás del ritmo de juego creo que desafía nuestra inteligencia».
Estos cambios, curiosamente, se producen después de que Rafael Campos ganara el pasado domingo en Bermudas siendo el jugador número 147º en la clasificación del FedEx Fall. O lo que es lo mismo, evidencian que este tipo de triunfos emocionales pueden verse seriamente afectados al reducirse la cantidad de jugadores que pueden competir semana tras semana en el PGA Tour. Una nueva política que, como cualquier modificación de lo que existía con anterioridad, tiene sus pros y sus contras… y sus partidarios y sus detractores.



