Probablemente usted no sepa quién es Tripp Isenhour. No se preocupe, no es el único…
Es un jugador de golf norteamericano que este año está en el Nationwide y que jugó dos años en el PGA Tour, si bien perdió ambas veces la tarjeta por no clasificarse entre los 125 primeros en la lista de ganancias.
Muy a su pesar, el salto de Isenhour a la primera plana del mundo del golf no se ha debido a su rendimiento en el campo. Al menos, no durante una competición. Precisamente su habilidad para jugar al golf, en este caso no le ha servido más que para meterle en un lío.
El pasado 12 de diciembre, Isenhour se encontraba en el Grand Cypress Resort de Orlando (Florida) grabando un vídeo de instrucción para el golf. Estaba muy molesto porque un halcón rojo –especie protegida en Estados Unidos– que andaba por allí no dejaba de piar. Según cuentan los testigos presenciales, su primera reacción fue perseguir al ave con un carro de golf durante unos 300 metros para ahuyentarla. Pero el ave volvió hacia el grupo y se posó a unos 75 metros. Isenhour comenzó entonces a tirar bolas hacia el halcón. Los golpes se fueron aproximando hasta que en una de esas le dio. El pájaro se desplomó sangrando por la nariz y murió. Algunos testigos informaron del suceso a la Comisión para la Conservación de la Fauna y la Pesca de Florida … y se armó el taco.
La noticia alcanzó mayores proporciones cuando un fiscal local acusó a Isenhour de un delito de crueldad con los animales y matar a un ave migratoria, cargo que podría suponer una multa de hasta 10.000 dólares. El presidente de la Humane Society de Estados Unidos envió un fax al comisionado del PGA Tour, Tim Finchem, pidiéndole "una acción correctiva apropiada contra Isenhour que incluya multa y suspensión". Isenhour perdió además su derecho de acceso al Grand Cypress Resort, donde estaba grabando el vídeo. Todo sumado es un precio bastante alto por un día de tiro al halcón.
"Que suceda un accidente de este tipo pasa una vez entre un millón", confesaba abatido Isenhour en un comunicado público semanas después del incidente. "En cuanto sucedió, me sentí mortificado y muy afectado, y todavía sigo afectado. Quiero que todo el mundo sepa que no hubo malicia ni intención deliberada de golpear o hacerle daño al halcón. Sólo estaba intentando espantarle para que se fuera. En mi familia hemos adoptado tres gatos del refugio local de animales … Me encantan los animales. Le pido a todo el mundo que acepte mis más sinceras disculpas y que respeten la privacidad de mi familia", concluyó Isenhour.
Mark Calcavecchia, comentando el caso, aseguraba que todo le parecía un poco ridículo: "No conozco la historia lo suficiente como para comentarla. He oído que mató a un ave protegida con una bola de golf y que dijo que estaba intentando espantarla. A mi me parece que el pájaro tuvo mala suerte. Me parece que la gente debería preocuparse por otras cosas".


