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El británico admite tras ganar el Farmers que declinó una oferta de la liga saudí

El no de Justin Rose a LIV Golf y su rebelión contra la irrelevancia

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Justin Rose desveló este domingo una noticia que, desde luego, no era de dominio público. Fue tentado en el pasado por los millones de LIV Golf y rechazó la propuesta. El inglés no sacó el tema, sino que respondió a una pregunta de un periodista, justo al final de su comparecencia ante los medios tras ganar de manera fabulosa el Farmers Insurance Open.

La pregunta fue la siguiente: Se ha hablado mucho de LIV esta semana por la vuelta de Brooks (Koepka) y lo de Patrick (Reed). Cuando acabó el torneo aquí el año pasado eras el Número 55º del ranking mundial. ¿De qué manera valida la decisión que tomaste todo lo que has hecho en el último año?

Es decir, el periodista da por hecho que Rose recibió una propuesta de LIV Golf y la rechazó. No se concreta la fecha exacta, aunque todo hace indicar que debió ser a principios de 2025. Justin lo confirma con su respuesta sin ofrecer mucho contexto más. «Siento que los objetivos que aún me quedan por cumplir sólo eran alcanzables quedándome en el European Tour y el PGA TOUR, porque el acceso a ese objetivos no sería posible de otra manera. Yo quiero jugar con los mejores del mundo. Eso es lo que me motiva, lo que me mantiene con hambre, lo que me empuja. Hubiera sido fácil quizá hacer otras cosas, pero nada de eso me ilusionaba ni me daba acceso a lo que quería lograr. Pensaba que mi “yo niño” no se sentiría bien tomando esa decisión y renunciando a esos sueños. He estado cerca: olfateando, llamando a la puerta de algún major desde que esas decisiones se tomaron. Así que sí, lo que está ocurriendo en los últimos meses valida la decisión», explica.

Rose es hoy el Número 3 del ranking mundial, una posición en la que no estaba desde junio de 2019, poco después de convertirse en Número Uno del mundo. Su regreso a las alturas, casi desde los infiernos (llegó a estar el 84º a principios de 2023), se ha producido fundamentalmente gracias a una pregunta que se hizo mirándose al espejo y a la incorporación de dos personas claves a su equipo de trabajo. Así lo ha confesado el británico.

«Después de haber sido Número Uno, empecé a jugar bastante mal en 2020, 2021, quizá 2022… ya se mezclan en mi memoria. Pero sentí que en ese punto necesitaba un cambio: “No quiero acabar así. No quiero haber sido Número Uno y simplemente desvanecerme”. Así que hubo un “no voy a permitir que eso pase”. Un reagrupamiento, por así decirlo. También fue importante rearmar un equipo. Mark Blackburn (entrenador también de Matt Fitzpatrick dedicado fundamentalmente al rendimiento) ha sido una gran incorporación, desde finales del 22 principios del 23. Me ha mantenido centrado, tenemos un gran plan. Ha sido maravilloso. Y también que Fooch volviera a la bolsa», explica. Fue su manera de rebelarse contra el paso del tiempo y la irrelevancia para seguir siendo competitivo.

Rose admite que no está entrenando necesariamente más, sino mejor, con las ideas más claras. «Siento que tengo la capacidad y las herramientas para afinar mi juego en las semanas que más me importan», explica. En este sentido, el veterano inglés de 45 años, al que los récords de longevidad poco importan en estos momentos, tiene muy claro lo que aún quiere conseguir en su carrera. «Sé que puede sonar un poco lejano, pero aún creo que puedo cumplir mi sueño de niño. Siempre quise ganar los cuatro Grandes al menos una vez. Sé que es difícil, me quedan tres, pero el año pasado estuve muy cerca en dos de ellos. Creo firmemente que es posible. En todo caso, el Masters y el Open son los principales objetivos», señala.

Precisamente, el regreso de Fooch a su bolsa (Mark Fulcher) ha sido un impulso especial. Este domingo vivieron un momento muy emotivo en la calle del hoyo 18. «Yo no lo dije en voz alta en toda la semana, pero lo tenía en la cabeza. En 2019, cuando gané aquí por primera vez, Fooch no estaba en mi bolsa porque se acababa de operar de corazón. No voy a decir que estuviera entre la vida y la muerte, pero sí estaba mal. Tuve en la bolsa a Lordy, caddie durante muchos años de Henrik Stenson (y Álvaro Quirós). Sé que aquello fue duro para Fooch, así que hoy en el 18 camino del green lo hemos recordado y ha sido muy especial», describe.

Rose ha ganado el Farmers con el mejor resultado de la historia en una cita que que se celebra desde los años 50 del siglo pasado. Las tres claves para cerrar una semana tan completa han sido: gestión del campo, paciencia y capacidad para absorber los errores cuando venían. «He tenido una gran madurez mental. Eso es lo que me hace sentir más orgulloso», describe. Por último, admite que en los tres últimos hoyos jugó a hacer pares. «Sabía que el récord estaba ahí y lo quería conseguir. En el 18 podría haber pegado la madera 7 a green, aunque tenían que empalarla muy bien para hacer la distancia. Sé que no es muy bonito jugar a colocar cuando llevas esa distancia, pero mi objetivo era ganar con ese -23». No lo duden, pero esa concentración y cálculo de la estrategia de principio a fin ha sido realmente la gran clave de la histórica semana de Rose en Torrey Pines.