– Esta semana se disputa el American Express, torneo del PGA Tour con formato Pro-Am que se desarrolla en La Quinta, California, y en tres campos distintos: el Pete Dye Stadium course del PGA West, el Nicklaus Tournament course y La Quinta Country Club, siendo el primero de ellos, el Pete Dye Stadium course, el que acoge la última y definitiva ronda después de que todos los jugadores hayan rotado por las tres sedes en las tres primeras jornadas y se haya establecido el corte.
– El torneo cuenta con la presencia de 27 de los mejores cincuenta del mundo y con medio top ten mundial, incluyendo al Número Uno del mundo, Scottie Scheffler, cuyo retorno a la competición es sin duda alguna el mayor de los alicientes (los otros top ten: Russell Henley, Robert MacIntyre, Ben Griffin y Justin Rose).
– Después del Hero World Challenge en Bahamas, que sirvió de aperitivo a Scheffler y en el que ‘sólo’ pudo ser cuarto, hay casi impaciencia por conocer cómo llega el texano a esta cita. De entrada, un dato interesante: Scottie nunca ha ganado este torneo y no sólo eso, es que en cinco participaciones sólo atesora un top ten. Sea como sea, su condición de favorito es indiscutible. A pesar del fiasco del Número Uno en la Ryder, es imposible no considerarlo máximo candidato al triunfo en el circuito americano, donde campa a sus anchas desde hace ya cuatro años.
– No queda otra: después de ganar siete torneos del PGA Tour en 2024 y seis en 2025 casi se trata sólo de establecer cuándo pondrá en marcha el contador en 2026… Por cierto, podría convertirse esta misma semana en el primer jugador, desde Tiger, que suma veinte victorias en el PGA Tour antes de cumplir los treinta años (los cumple en junio y lleva 19 triunfos). Su leyenda como Número Uno del mundo se amplía en todo caso día a día, puesto que suma ya 175 semanas en lo más alto del ranking, que son ya más de la mitad de las que estuvo Greg Norman (331) y más de una cuarta parte de las que sumó Tiger (683), los dos únicos jugadores que lo preceden. De acuerdo, todavía le queda un largo trecho por recorrer para siquiera acercarse a Woods y Norman, pero la base sólida ya la tiene más que cimentada.



