
En vísperas del Mayakoba Classic, único torneo regular del PGA Tour que se disputa fuera de Estados Unidos, Ten-Golf entrevista a su actual campeón, el norteamericano Mark Wilson (Wisconsin, 1974)…
Wilson forma parte del Consejo Consultivo de Jugadores del PGA Tour y desde hace tres años no falta a su cita anual con la victoria en el circuito americano. Este año, espera repetir en Mayakoba.
Le ha afectado el nuevo cálculo del ranking mundial con el nuevo máximo divisor?
No le he prestado mucha atención. No estoy seguro. Creo que se trata de un buen cambio. Lo prefiero así. ¿El máximo divisor va a ser 50?
Es 60 a partir de enero, pero en dos años será de 52.
Creo que es un gran cambio. No tenía sentido castigar a los jugadores por jugar mucho. Se trata de animar a los mejores jugadores del mundo a jugar más. Ha habido casos en los que los jugadores calculaban y no jugaban una semana porque si jugaban les podía afectar y no podían jugar un World Golf Championship o el Masters que se celebraba dos semanas después. Creo que es un gran cambio.
En este momento ocupa el puesto 97 en el ranking mundial. ¿Esa es la posición que ocupaba antes del cambio?
Creo que al final del año estaba el 102, pero quedé 27 y 20 este año, y eso te da algunos puntos. Seguro que esa es la razón por la que he subido.
Después de su victoria en 2009, ¿cuáles son sus objetivos para este año? ¿Dónde quiere estar a mediados de temporada?
Yo realmente no trabajo con objetivos. Más o menos juego día a día. Ahora mismo mi objetivo es ser un ejemplo para otros. Trato de salir a jugar y tener eso en mente allá donde juego. Y darme cuenta de que estamos entreteniendo a la gente, mucha gente nos ve jugando y espero poder ofrecerles una buena experiencia. Ese es mi objetivo para este año. Y si hago eso, mis resultados en el campo de golf normalmente serán buenos.
Comenzó el año en el SBS Championship y luego consiguió un top 20 en el Sony Open. ¿En qué condiciones está su juego ahora mismo? ¿Cómo se encuentra?
Está bien. En una escala del 1 al 10, siendo 10 la sensación de que puedo salir a ganar, probablemente estoy en un 7 o así. Es impresionante lo importante que es la inercia para mi juego. Si las cosas empiezan a marchar el jueves y algo empieza a funcionar, me dura toda la semana. Un par de buenos putts o unos cuantos buenos golpes… y tengo la sensación de que puedo competir todas las semanas.
Su defensa en el Mayakoba Classic está a la vuelta de la esquina. ¿Cómo fue su primera defensa, cuando ganó el Honda Classic en 2007 y lo defendió en 2008?
Fue extraño. Fue una nueva experiencia. Obviamente, te exigen más de tu tiempo. Hay más gente que sabe quién eres y presta atención a lo que haces. Creo que lo hice bastante bien. Jugué bien excepto en un par de hoyos. Acabé mal el viernes y no pasé el corte por un par de golpes. Ciertamente, es una de las peores sensaciones que se puede tener, cuando tienes una experiencia tan buena y al año siguiente no pasas el corte. Espero que no pase lo mismo de nuevo aquí en Mayakoba. Sueño con las estrellas y espero repetir lo que hice el año pasado.
Hagamos un poco de historia. Empezó como profesional en 1996, pero no se convierte en un habitual del PGA Tour hasta 2006…
No. Me hice profesional en 1997. Conseguí la tarjeta en 2003 por primera vez y desde entonces he jugado en el circuito. Lo que pasa es que tuve que jugar la Q-School en las temporadas de 2003, 2004, 2005 y 2006. Los últimos tres años no he tenido que jugar la Q-School. He estado en el circuito. Simplemente no conseguí la tarjeta en esos primeros años.
¿Qué cambió en 2006 que dejó de tener que jugar la Q-School?
Mi estado mental. Simplemente empecé a jugar a mi manera, sin tratar de cambiar algo cada semana o cada día, como hacía antes. Siempre estaba tratando de encontrar el secreto de mi swing o de mi pateo o de mi juego corto. En 2006 decidí confiar en mi juego y salir a jugar, mirar al objetivo y tratar de alcanzarlo… Intento jugar como un chaval de nuevo. Trato de jugar como un chaval… y no pensar tanto. Creo que mi cerebro trabajaba demasiado al principio de mi carrera. Ahora trato de sacar los pensamientos del campo de golf para no sobrecargarme… Sigo pensando en cosas como la gestión de una ronda, pero cuando llega la hora de apretar el gatillo en un golpe, no me lo pienso demasiado. Realmente creo que eso ha marcado la diferencia en mi rendimiento durante los últimos tres años.
¿Se ve a sí mismo entrando en el círculo de ganadores habituales en el PGA Tour? Tal vez una victoria al año o quizás más…
Yo sí me veo así. Quién sabe lo que pasará en la realidad. Juego lo mejor que puedo cada semana. Algunas semanas alguien te gana y otras te derrotas tú mismo. Estoy disfrutando de lo que hago ahora y voy a seguir así.
Vamos a darle un pequeño giro español a esta conversación. ¿Habla español?
(Con marcado acento norteamericano) Un poquito …
¿Ha jugado alguna vez en España?
No.
¿Qué opinión le merecen los jugadores españoles tal y como los ha visto en el circuito? ¿Ha jugado con alguno de ellos? ¿Ha jugado con Sergio García?
No he jugado con Sergio García. Me gustaría jugar con él alguna vez. Todo el mundo dice que es el más puro golpeador de la bola que han visto. Tiene un swing que es simplemente… el impacto con la bola… es una de las cosas más bonitas que he visto en mi vida. También jugué con José María Olazábal y creo que es un auténtico caballero y uno de los jugadores más agradables con los que he jugado. Esas han sido mis dos experiencias con jugadores españoles en el PGA Tour.
Una última pregunta. ¿Qué sabe de Seve Ballesteros? ¿Le ha visto jugar?
No le he visto nunca en persona. Le vi cuando era un niño en el Masters en Augusta y en la televisión. Lo que le vi es un poco lo que te he contado antes. Él jugaba su juego. Se dejaba llevar y disfrutaba metiendo la bola en el hoyo. Creo que eso es también lo que me funciona a mí últimamente. Hay una tendencia en el PGA Tour a ser excesivamente técnico en lugar de simplemente jugar. Seve era como Arnold Palmer en ese sentido: era un jugador divertido de ver.


