El viento había dado una tregua en el turno matinal del jueves en el Sony Open de Hawaii, torneo con el que el PGA Tour levanta el telón en la temporada 2026, permitiendo un par de vueltas de 62 golpes y un buen puñado de tarjetas bajo par. Sin embargo, en la segunda ronda, comenzó a soplar desde primera hora de la mañana, con especial intensidad por la tarde, convirtiendo la segunda ronda del torneo en una jornada de supervivencia en la que nadie fue capaz de alcanzar los dobles dígitos en rojo en la clasificación.
Cinco jugadores alcanzaron el ecuador del torneo empatados en lo más alto de la tabla, con nueve bajo par. Davis Riley (-9) fue uno de ellos y junto a Ryan Gerard (-7), que escaló casi 50 posiciones para meterse en el top 10, los únicos que lograron bajar de 65 golpes. El golfista de Hattiesburg, de 29 años de edad, persigue su tercera victoria en el circuito y con siete birdies, uno de ellos para cerrar su vuelta, y un único bogey ha logrado llegar al fin de semana en las mejores condiciones posibles para lograrlo… si el viento lo permite.
«Creo que estas condiciones de juego me están sacando un poco de mí mismo, hay que ser muy creativo en el campo», reconoció tras finalizar su ronda del viernes. «No es simplemente intentar hacer swings perfectos en cada golpe, tienes que tener algo de sensibilidad y creatividad», explicó. Un sufrimiento en el campo que aún fue mayor para el campeón defensor del título, el canadiense Nick Taylor (-9), que jugó por la tarde, cuando más soplaba: «El viento era fuerte y con ráfagas, en algunos hoyos era complicado calcular las distancias porque soplaba de forma cruzada. A veces perjudicaba, a veces ayudaba… Había que calcular bien las distancias y cruzar los dedos».
Con un birdie pateando desde casi ocho metros en el par cuatro del hoyo 15 y otro de más de cinco en el par cuatro del 16, Taylor llegó a ponerse líder en solitario y alcanzar la barrera del 10 bajo par. Pero un bogey en el par tres del 17 le hizo caer de nuevo al mismo resultado con el que Kevin Roy (-9), con quien comenzaba el día compartiendo liderato, además de S.H. Kim (-9) y el belga Adrien Dumont de Chassart (-9), que jugaron en el turno de mañana, lograron cerrar los primeros 36 hoyos del torneo en el Waialae Country Club de Honolulu.
Maverick McNealy (-8), que jugó también en los partidos matinales de la segunda ronda, entregó una tarjeta de 66 golpes para situarse a uno solo de los líderes, al igual que Takumi Kanaya (-8), con 66 golpes el viernes, John Parry (-8), con 68, y Chris Gotterup (-8), con 69. A partir de ahí, nombres como Patrick Rodgers (-7), Nick Dunlap (-7) o Ben Griffin (-6), entre otros, aparecen en la zona destacada de la tabla, con Jordan Spieth (-3) peleando contra «una mañana muy difícil» en la que hasta «en los greenes es complicado meter los putts con tanto viento» para no tener problemas con el corte.
Para seguir jugando el fin de semana fue necesario cerrar la segunda ronda por debajo del par del campo. Algo que no logró uno de los grandes favoritos, Collin Morikawa (PAR), pero sí el legendario Vijay Singh (-2), quien a sus 62 años de edad, en su 25ª participación en el torneo y aprovechando una exención por ganancias a lo largo de su carrera para poder disputar eventos de ‘field’ completo logró hacer bueno el 68 que había firmado el jueves para con una vuelta de 70 golpes, con tres birdies y tres bogeys, darse el gusto de pasar el corte.



