– Jacob Bridgeman (-19) es el líder incontestable del Genesis Invitational una vez finalizada la tercera jornada, después de firmar una tarjeta de 64 golpes que le ha procurado una interesante ventaja de seis sobre su inmediato perseguidor, un tal Rory McIlroy (-13) de cara a la ronda final en Riviera. Este jugador de 26 años, nativo de Carolina del Sur, buscará mañana su primera victoria en el PGA Tour. Pero no sólo eso: es que en realidad buscará su primer triunfo en un torneo valedero para el ranking mundial…
– Nunca ha ganado, por tanto, ni se ha visto en una situación parecida, pero este gran momento lo ha ido madurando paso a paso, mejorando cada temporada y haciéndose al fin un hueco en 2025 entre los cien mejores del mundo (a esta cita en Riviera ha llegado como Número 52 del mundo, su techo hasta la fecha en este ranking). El año pasado, en efecto, comenzó a aparecer con cierta asiduidad en la parte alta de las clasificaciones, llegando a disputar la final de la Fedex Cup, el Tour Championship. Desde luego, ha venido avisando y ahora está a las puertas de un éxito de campanillas en este segundo Signature Event de la temporada, pero ¿se trata realmente de un proyecto de gran estrella mundial?
– Vaya, vaya con la preguntita. Lo sencillo sería salirse por la tangente y simplemente apuntar que desde luego se convertirá en una gran estrella si juega sólo la mitad de bien de lo que lo ha hecho esta semana, especialmente este sábado, o bien si siguiera pateando regularmente como lo ha hecho en este Genesis Invitational. Realmente es la parcela donde más ha destacado este jugador como profesional, en los greenes, y desde luego está siendo algo más que una grata experiencia verlo patear en los revirados greenes de Riviera. Templanza y determinación.
– Veamos. Bridgeman, que llegó a ser Número 7 del mundo amateur, sólo ha jugado dos Grandes hasta la fecha. Lo hizo el año pasado y no pasó el corte en el PGA ni en el US Open. No seamos impacientes: quizá este año sea distinto, porque da la sensación de que vamos a tenerlo en las cuatro grandes citas del año y desde luego él no ha dejado de crecer. El test de mañana, saliendo con tantísima ventaja, sin duda va a ser muy importante para este jugador. Depende absolutamente de él, porque incluso una tarjeta al par del campo podría valerle.
– A Marco Penge (-9), no lo neguemos, hace ya algún tiempo que le hemos colgado más galones de los que hoy lleva Bridgeman, pero el inglés ha patinado en su primer gran intento de victoria en el PGA Tour, con una tarjeta sabatina de 74 golpes. Todavía, eso sí, puede arreglarlo mañana y sumar jugosos puntos.
– Quien no va a estar en la lucha por el triunfo es Scottie Scheffler (-5), que hoy ha conseguido meterle mano a Riviera, pero cuyo registro de 66 golpes le ha dejado demasiado lejos del líder, a catorce golpes, ni más ni menos. Otra cosa es que sea capaz o no de encadenar su decimonoveno top ten consecutivo… En este punto todavía conviene darle toda la credibilidad, puesto que mañana sale a tres golpes de la línea que marca ahora mismo el top ten del torneo.
– Bridgeman, arrebatador durante todo el día con los hierros y wedges en las manos, todavía se dejaba una excelente opción de birdie más en el 18, pero erraba un putt de menos de dos metros que habría llevado su ventaja a siete golpes. Es sólo un detalle anecdótico y, aunque lo hubiera embocado, tampoco hay que ser un genio para intuir que se le pueden hacer largas las horas hasta que pinche la bola en el tee del 1 el domingo inmediatamente después de que lo haga Rory Mcilroy. El norirlandés todavía tratará de enredar y estropearle la fiesta, de eso no cabe duda, pero va a necesitar mucha ayuda del líder para salir victorioso. Por otra parte, nada de lo que haga mañana Bridgeman, bueno o no tan bueno, nos revelará definitivamente si nos hallamos realmente ante algo más que un notable top 50 mundial… Pero algunas pistas sí que puede darnos.



