Tommy Fleetwood aterriza en el Valero Texas Open en uno de los mejores momentos de su carrera. El inglés, campeón de la FedExCup en 2025, encadena una racha de enorme solidez —siete top 10 en sus últimos diez torneos— y encara la semana en San Antonio como uno de los grandes favoritos, aunque con los pies firmemente en el suelo.
“Siempre intento ser lo más consistente posible y jugar a un nivel competitivo con los mejores del mundo”, explicó Fleetwood en la previa del torneo. Esa regularidad, precisamente, es la que ha marcado su inicio de temporada y el cierre del curso pasado: “He estado jugando uno de los mejores golf de mi vida, y eso es algo que he disfrutado muchísimo”.
El Valero Texas Open no estaba originalmente en sus planes hace dos años, pero se ha convertido en una parada fija en su calendario. En 2024 llegó casi por casualidad, tras un mal tramo en Florida, y la apuesta le salió perfecta: firmó un gran resultado y enlazó después con una actuación destacada en el Masters. Desde entonces, no ha faltado. “Es una semana fantástica, me encanta el campo y me encanta tener aquí a mi familia”, señaló.
Favorito, pero sin confiarse
El buen momento le ha colocado en el foco como uno de los nombres a batir esta semana, un papel que Fleetwood asume con naturalidad. “Cuando estás ahí arriba, tienes que disfrutarlo. He pasado por momentos en los que luchaba mucho con mi juego, así que esto es algo positivo”, afirmó.
Eso sí, deja claro que esa etiqueta no gana torneos. “En cuanto coges el palo el jueves, todo es igual. La bola no sabe si eres favorito o no. Lo importante es el proceso, prepararte bien y hacer tu trabajo”, aseguró.
El último test antes de Augusta
El torneo de Texas aparece justo antes del Masters, una cita clave en el calendario que condiciona toda su planificación. Fleetwood reconoce que ha cambiado su enfoque con los años: “Hubo un tiempo en el que prefería descansar antes de los majors, pero últimamente siento que llego mejor compitiendo la semana previa”.
El inglés busca ritmo competitivo sin perder frescura, en un equilibrio que considera fundamental: “Los grandes torneos son lo primero que miras cuando haces el calendario. Todo gira alrededor de cómo llegar lo mejor preparado posible a esos jueves”.
Un campo que exige al máximo
Sobre el recorrido de TPC San Antonio, Fleetwood no duda: es una prueba completa. “No se puede dominar por potencia. Hay que controlar la bola, ser paciente y tener un juego muy completo”, explicó. El viento, además, añade un punto extra de dificultad que obliga a adaptarse constantemente.
Ese tipo de desafío encaja con su estilo, basado en la consistencia y el control, dos de las claves que explican su gran momento actual.
Fleetwood, autocrítico con el putt
Pese a los buenos resultados, Fleetwood reconoce que no todo ha sido perfecto. El putt, de hecho, ha sido su punto más débil en este arranque de temporada: “No he pateado bien este año. Ha sido una de las partes más decepcionantes”.
Por eso ha introducido pequeños cambios, como modificar las referencias visuales en su putter. “A veces solo necesitas ver algo diferente para cambiar la mentalidad”, explicó. Sin dramatismos, pero con la intención de afinar un aspecto que puede marcar la diferencia en las grandes citas.
Entre el golf y la vida
Más allá del juego, Fleetwood también dejó espacio para hablar de su momento personal. Disfruta del equilibrio entre competición y familia, y de detalles que hacen especial cada semana. Desde su pasión por probar ropa y nuevos estilos —“es divertido poder elegir lo que llevas”— hasta experiencias fuera del campo, como su reciente visita a un partido de la NBA para ver a Victor Wembanyama.
Y, por supuesto, Augusta ya asoma en el horizonte… también en casa. Su hijo, protagonista habitual del Concurso de Pares 3 del Masters, ya se prepara para el gran momento. “Él cree que puede pasar la bola por encima del agua… yo no estoy tan seguro”, bromeó.
Confianza y ambición
Fleetwood llega a Texas con confianza, ritmo competitivo y la sensación de estar haciendo las cosas bien. Sin obsesionarse con los resultados, pero consciente de que está en una posición privilegiada. “Hay que disfrutarlo mientras dure”, resume. Y si mantiene este nivel, puede durar bastante.


