
Tiger Woods volvió a ganar 749 días después…
Lo importante era el triunfo, qué duda cabe. Más de dos años sin vencer para un jugador de la categoría del que fuera indiscutible Número 1 es mucho tiempo, demasiado. No obstante, las formas también importan. El californiano ganó a la antigua usanza, como solía, definiendo en el momento clave.
Instantes antes de iniciar la última vuelta del Chevron World Challenge, que se convirtió en un mano a mano entre Woods y Zach Johnson, partió un mensaje de la bandeja de entrada del móvil de Sean Foley. El texto: “Él va hacerlo”. Era la predicción del entrenador del californiano. Y acertó. Desde luego, pocos cuentan con la información privilegiada del gurú canadiese.
Tiger llegó al hoyo 17 con un golpe de desventaja sobre Johnson. Ahí apareció el viejo Woods, el dominado. Hizo birdie en los dos últimos hoyos, volteó el marcador y ganó el torneo.
¿Podemos decir que Tiger ya está de vuelta? Habrá que esperar a la próxima temporada para confirmarlo. Ganar siempre es difícil. Pero no hay que olvidar que hablamos de un torneo con 18 jugadores que se disputa en su campo, el Sherwood Country Club. No obstante, esta victoria no ha sido fruto de la casualidad. El estadounidense viene dando pequeños avisos desde hace tiempo. Acabó segundo en el Open de Australia y metió el putt ganador en la President’s…
Tiger ha llegado a la meta, al menos a una meta volante. Ahora le falta la bandera de cuadros, un triunfo de lustre. La próxima cita: Abu Dhabi HSBC Championship. ¿Quién se lo quiere perder?
Woods terminó el torneo feliz y satisfecho. “Sé lo que necesito para hacer las cosas correctas. Estoy muy feliz. Especialmente me deja satisfecho que pegó los mejores golpes en momentos de máxima presión”, señala.
Tiger venció un resultado total de -10. Zach Johnson acabó con -9 y en tercera posición finalizó Paul Casey con -5.


