Este jueves ha arrancado en el Black Desert Resort el Bank of Utah Championship, cuarto torneo de las series otoñales del PGA Tour en los que un buen puñado de jugadores pelean por conservar los derechos de juego en el circuito para 2026. Entre ellos, el danés Thorbjorn Olesen (-6), el sueco Jesper Svensson (-6) o el estadounidense Austin Cook (-6), que después de los primeros 18 hoyos comparten el liderato con David Lipsky (-6), cuya pelea está en terminar entre los puestos 51º y 60º de la FedEx para ganarse una plaza en los dos primeros eventos designados del próximo curso.
Los tres primeros han entregado tarjetas de 65 golpes; el cuarto no pudo completar su ronda por falta de luz, después de que las tormentas eléctricas retrasaran los horarios de salida del turno de tarde, y tendrá que salir a jugar a primera hora de este viernes los cinco hoyos que dejó pendientes, comenzando con un putt para birdie de unos seis metros en el 14. Al igual que él, otros 37 jugadores más se quedaron sin tiempo para jugar el campo completo, por lo que habrá que esperar a este viernes para que la clasificación de la primera ronda sea definitiva.
Pase lo que pase, tanto Olesen como Svensson, 116º y 115º respectivamente en la general de la FedEx, terminarán muy bien situados en busca de ese resultado que les permita garantizarse la tarjeta para el próximo año. Al igual que Alex Noren (-4), 111º en la general del circuito y que, con 67 golpes para comenzar la semana, está a un paso del top 10. Eso sí, la gran historia del jueves en Utah la protagonizó otro jugador que busca la manera de asegurarse seguir otro año más entre los mejores, después de su temporada de novato: el estadounidense Frankie Capan III (-5).
The race for PGA TOUR status in 2026 is on 📈
Eight of the top 10 players @BOUChampionship started the week outside the top 100 in the FedExCup Standings.
T1. Thorbjørn Olesen (No. 116)
T1. Jesper Svensson (No. 115)
T1. Austin Cook (No. 204)
T5. Paul Peterson (No. 136)
T5.… pic.twitter.com/yyE27MiT0v— PGA TOUR (@PGATOUR) October 24, 2025
Capan hizo birdie en tres de sus cinco últimos hoyos para situarse a un solo golpe de los líderes. Pero para el golfista de Minnesota, que hizo ocho birdies en total en su ronda, con tres bogeys, este jueves no fue un día más en la oficina. Una grave infección en el ojo derecho, detallada por Golf Digest, comprometió muchísimo su participación en el torneo, obligándose a ser examinado por los médicos en la víspera, y viéndose en la necesidad de jugar con unas gafas de sol que tuvo que comprar después de su visita al Intermountain Health St. George Regional Hospital.
«Ha sido una ronda bastante buena teniendo en cuenta las adversidades de la semana», dijo. Porque Frankie, 137º de la FedEx, no puede permitirse no seguir sumando puntos, con apenas tres torneos más por delante hasta que acabe la temporada, y tuvo que forzar al máximo en una situación delicada. A finale sde la semana pasada notó un enrojecimiento en el ojo y pensó que había contraído una conjuntivitis, así que se trató con unas gotas. Viajó a Wisconsin el fin de semana para celebrar el 90 cumpleaños de su abuelo, pero su ojo cada vez iba a peor…
Ya en Wisconsin consultó con un médico que le recetó otras gotas diferentes y un antibiótico. El lunes tuvo serias dificultades para jugar el pro-am, con sus ojos cada vez más sensibles a la luz. Y después de acudir de urgencia al hospital a pocas horas de comenzar el torneo y someterse a varias pruebas y una tomografía computerizada, descubrió que había contraído una infección por estafilococos que requería un antibiótico más potente, azitromicina, y gotas oftalmológicas con esteroides.
«Soy dominante del ojo izquierdo así que el martes practiqué algunos golpes con el ojo derecho cerrado para ver si podía jugar así. Tenía el ojo derecho tan hinchado que en realidad estaba casi cerrado de todos modos, mi aspecto era repugnante», confesó ayer tras su ronda. Nunca había jugado una ronda oficial de golf con gafas de sol, pero logró adaptarse tan bien que terminó entregando una de las mejores rondas del día. Lo curioso es que no era la primera vez que le pasaba algo así… ni el problema más grave al que ha tenido que enfrentarse en un evento oficial.
En el Veritex Bank Championship de 2024 hizo el récord de puntuación del Korn Ferry Tour con una ronda de 13 bajo par, 58 golpes, en el Texas Rangers Golf Club de Arlington, en Texas, batiendo el récord del campo que tenía Scottie Scheffer y jugando la mayor parte de la ronda con visión borrosa. Y en Japón, ganó un torneo con una lesión en la cadera, que le hacía un chasquido en cada swing: «Después de aquello tuve que tomarme ocho meses de descanso». Por si fuera poco, aseguró haber jugado una vez durante dos días después de romperse el lambrum del hombro derecho, «a base de ibuprofeno». Todo un pupas…
«He jugado con todo tipo de problemas. Antes jugaba al fútbol, así que estoy acostumbrado a dolores y molestias. Puedo soportarlo», finalizó. Hoy intentará dar el primer paso hacia su objetivo de lograr un buen resultado que le acerque al top 100 de la general del circuito pasando el corte. Tal vez esas gafas de sol le sigan dando suerte y esta sea su semana… con permiso de la larga lista de jugadores que aceleran antes de que arranque la cuenta atrás con los tres últimos eventos de la temporada en el PGA Tour que lo decidirán todo.



