
Tiger Woods llegaba lanzado al Greenbrier Classic después de conseguir su tercera victoria de la temporada el pasado domingo en el AT&T National…
Sin embargo, el californiano se ha dado de bruces contra el Old White Course de West Virginia en la primera ronda
El jugador estadounidense ha abierto el torneo con una vuelta de 71 golpes (+1), uno sobre el par. Se sitúa, de largo, fuera del corte de manera provisional (aún quedan todos los partidos del turno de tarde por acabar), y a nada menos que ocho impactos del líder, Vijay Singh, un viejo rival de Tiger por trono mundial mediada la década pasada.
Tiger reconocía que la palabra que podía definir esta primera vuelta era frustración. Tuvo muchísimas dificultades para recuperar y sufrió de lo lindo en los greenes. Woods tenía su propio argumento ante tanta desaplicación. “No he sabido leer los greenes en ningún momento. Vengo de jugar superficies muy rápidas en Muirfield, Olympic y Congressional y no he sabido hacer los ajustes necesarios. He hecho siempre más swing del necesario. Siempre fallaba por arriba porque daba más caída de la que hacía falta”, explica Tiger.
Woods tenía varios retos esta semana. Unos históricos: acercarse a Sam Snead en el número de victorias en el PGA Tour (ahora mismo está a ocho) y otra superar los cien millones de dólares de ganancias en el Circuito en su carrera. Otros más de andar por casa, más personales. Sus tres victorias demuestran que Tiger está acercándose al grandísimo jugador que fue. Pero en todos sus triunfos siempre ha quedado un ligero velo de duda. Ha ganado en Bay Hill, Muirfield y Congressional, tres campos que conoce al dedillo y en los que se siente como en casa. Es cierto que esto no es garantía ninguna de victoria, después hay que hacerlo bien. Pero también es cierto que ha llegado a un campo en el que nunca había jugado y se ha pegado un resbalón importante.
Sea como fuere, Tiger tiene aún por delante tres jornadas para disipar cualquier duda y dar la vuelta al torneo. Para ganar, eso sí, ya necesita tarjetas realmente bajas.
El líder, a falta de que termine el turno de tarde, es Vijay Singh (-7), con un golpe de ventaja sobre Jeff Maggert y Martin Flores. Webb Simpson, ganador del US Open y que jugaba con Woods, ha hecho -5.


