
La última jornada del año del PGA Tour rendirá un nuevo y merecido tributo a los matemáticos que sacaron a la luz esta versión mejorada de la FedEX Cup. Hasta seis jugadores partirán el domingo en East Lake con serias opciones de llevarse el cheque de diez millones de dólares.
Billy Horschel y Rory McIlroy son los candidatos principales. Ambos lideran el Tour Championship con un total de -9, tras entregar sendas tarjetas hoy de 69 y 67 golpes. Este fabuloso duelo nace del empeño de McIlroy y de las primeras dudas que se le han visto a Horschel en muchos días.
El norteamericano tenía la situación bajo control. De hecho, estaba asestando un golpe casi definitivo al torneo cuando arrancaron los segundos nueve hoyos. No dudaba. Muy sólido de tee a green y tirando unas putts extraordinarios. Pero la inspiración se esfumó. Dos bogeys y siete pares en los segundos nueve, unidos al estratosférico eagle de McIlroy en el 15, volvieron a igualar la contienda.
El Número Uno ha vuelto a demostrar por qué ostenta tal condición. No necesita demasiado para apretar y darse una opción de victoria. Incluso con errores garrafales, como los putts de menos de un metro que dejó escapar en los hoyos 2 y 10, consigue sobrevivir. Es el gran favorito, no hay duda. Aunque veremos qué pasa si sigue fallando tanto putt corto. Recordemos que Horschel y McIlroy depende de sí mismos para ganar la FedEX. Si ganan en Atlanta, trofeo y cheque al bolsillo. Sin más cuentas.
Agazapado en la tercera posición, esperando un despiste de los líderes anda el siempre peligroso Jim Furyk (-7). El veterano estadounidense ha hecho 67 golpes y se encuentra a sólo dos impactos de la dupla líder. Sus opciones de repetir victoria en la FedEX son muy serias. Necesita ganar y que Kirk acabe segundo empatado con otros dos o peor y Horschel segundo empatado o peor.
Y aún hay más. Hay que contar también con Rickie Fowler y Jason Day, a tres golpes de la cabeza, así como Chris Kirk, el Número Uno de la FedEX, al que incluso le podría valer con una segunda posición si la victoria cae del lado de Furyk. Kirk está a cuatro golpes de la cabeza.
En definitiva, última jornada de vértigo en East Lake para decidir el campeón de la FedEX Cup. Un hurra por los matemáticos. Quien no se llevará la FedEx Cup, salvo vuelta astronómica, es Sergio García (PAR). El español necesita ganar y está a nueve golpes de los líderes. Ha pateado mejor que ayer, salvando buenas opciones de par al principio, pero su juego largo no ha estado tan fino. Ha cazado menos greenes que jueves y viernes.


