
Gonzalo Fernández Castaño ha sufrido otro duro revés en la primera jornada del Waste Management Phoenix Open. El madrileño ha firmado una tarjeta de 78 (+7) y se encuentra muy atrás en la clasificación.
Tal y como ocurrió el pasado viernes en el recorrido Sur de Torrey Pines, donde Gonzalo hizo 83 golpes, nada funcionó en una negra jornada. Arrancó con un bogey y un birdie en los primeros cuatro hoyos, pero un doble bogey en el 6 cayó como una losa. De ahí al final, cinco bogeys más en el TPC Scottsdale de Arizona.
No ha sido, ni mucho menos, la puesta en escena soñada por Fernández Castaño en el PGA Tour 2014, pero tampoco es cuestión de rasgarse las vestiduras. La temporada no ha hecho más que empezar y queda mucho por delante. El madrileño, metódico como pocos, ya está buscando soluciones en su ‘cajón’ de los recursos. Por lo pronto, su actitud está intacta. “+19 en mis dos últimas rondas de golf. Siempre dije que se aprende más de un 80 que de un 65, así que imaginaros lo que yo he aprendido en los últimos días”, comentó en su cuenta de Twitter tras firmar la tarjeta.
Gonzalo está tocado, cierto, a nadie le gusta empezar así una nueva etapa, pero ni mucho menos hundido. No descarten hoy una poderosa reacción del madrileño. Aunque el corte está lejos, exactamente a siete golpes, el objetivo ahora mismo es recuperar las buenas sensaciones.
En rondas así no suele funcionar ninguna parcela del juego, aunque en el caso de Gonzalo parece que su juego largo es el que más se está resintiendo. Ayer cazó ocho greenes y seis calles.
Los líderes con Y.E. Yang y Bubba Watson (-7), con un golpe de ventaja sobre un grupo de jugadores entre los que se encuentra el joven Harris English. Hideki Matsuyama ha comenzado con -5, en una clasificación muy apretada, con 31 jugadores en apenas tres golpes.
Phil Mickelson salió a jugar una vez superados sus problemas de espalda, sin embargo su juego no respondió. Hizo el par, con un mal final de tres bogeys en seis hoyos.


