Alcanzado el ecuador del AT&T Pebble Beach Pro-Am del PGA Tour y completada la rotación de campos de las dos primeras rondas, ya se puede hacer una composición de lugar en el primer evento designado de la temporada en el circuito. Y en la ecuación de la pelea por la victoria, como hace siete días, vuelve a aparecer el japonés Ryo Hisatsune (-15), que si bien no ha podido replicar en Spyglass su gran actuación del jueves en el Pebble Beach Golf Links, conserva el primer puesto de la clasificación, ahora compartido con Akshay Bhatia (-15).
El de Okayama, que fue segundo empatado en el Farmers hace un par de semanas y cerró en el top 10 el WM Phoenix Open de hace unos días, trata de aprovechar el buen momento de su juego para firmar la que sería su primera victoria en la gira estadounidense. Hoy firmó una tarjeta de 67 golpes que arrancó con tres birdies, se ‘atascó’ con dos bogeys en la mitad de su ronda, y terminó a lo grande, con un eagle y dos birdies más en sus cinco últimos hoyos para meterse en el último partido del ‘moving day’.
Lo jugará con un Bhatia que pasó hoy como un ciclón por el Spyglass Hill Golf Course con un vueltón de 64 golpes, con seis birdies y un eagle, sin fallo. El estadounidense de 24 años, que ganó un torneo en 2023 (Barracuda Championship) y otro en 2024 (Valero Texas Open), trata de evitar a las primeras de cambio que la sequía de 2025 se repita. Arrancó el nuevo año fallando dos cortes seguidos, pero la semana pasada en Arizona ya se entonó con un tercer puesto empatado que busca mejorar en la primera gran cita del nuevo curso, que coincide con su torneo número 100 en el PGA Tour.
Uno de los dos inmediatos perseguidores de Ryo y Akshay es nada menos que Rickie Fowler (-14). El californiano, que llegó a tener un último putt para birdie que le habría puesto colíder, cambió hace unos días su putter LAB por un Scotty Cameron que tenía en casa desde hace casi 15 años y que, sin duda, parece estar dándole resultado. Marcha entre los mejores esta semana tanto el golpes ganados con el putter como en putts por greenes en regulación. Ganas siempre de ver en la batalla por ganar a uno de los jugadores más mediáticos del circuito en los últimos años.
-5 his last 7 holes for a 66!
Scottie is comin' @ATTProAm.
The deficit is just single digits into the weekend. pic.twitter.com/FpGkYO2UYt
— PGA TOUR (@PGATOUR) February 13, 2026
Sam Burns (-14) completa el cuarteto que asoma en la zona más alta de la tabla y que comparte el hecho de haber jugado ayer en Pebble Beach y hoy en Spyglass, el orden que, visto lo visto, parece haber sido el más beneficioso en esta primera mitad del torneo. Hoy el viento sopló algo más que en la jornada del jueves, pero los greenes movidos de ambos campos siguieron mostrándose bastante receptivos. Hasta el domingo, cuando parece que las condiciones climatológicas serán algo más complicadas con lluvia y viento, se pueden hacer muy pocas, por lo que el abanico de aspirantes al título está todavía muy abierto.
En él, pese a llegar al fin de semana algo distanciados, siguen entrando nombres como Sepp Straka (-12), Matt Fitzpatrick (-10), Keegan Bradley (-10), Hideki Matsuyama (-10), Nick Taylor (-10), Jordan Spieth (-10), Xander Schauffele (-10), Chris Gotterup (-9) o Tommy Fleetwood (-9), entre otros muchos. Pero a ver quién se atreve a descartar a los dos mejores jugadores del Ranking Mundial de Golf, capaces de meterle presión a cualquiera en cuanto pisan un poco el acelerador…
Rory McIlroy (-9), que jugaba hoy Pebble Beach, arrancó como un tiro con un eagle de libro en el par cinco del 2 y dos muy buenos birdies en el 4 y el 7, embocando putts de media – larga distancia. Pero los errores aparecieron en la segunda mitad de su ronda frenando en seco su deseo de haber cerrado el día en los dobles dígitos. Una mala salida en el 10, mandando su bola al rough, y un intento de recuperación que acabó en el bunker le costó su primer bogey. El segundo, en el par cinco del 14, tras un segundo tiro que coqueteó con el fuera de límites y una recuperación fallida a la arena. No parece que el puro que se fumó durante buena parte de la vuelta uno de los amateurs de su partido tuviera culpa alguna…
Por último, para Scottie Scheffler (-6), después de su 72 de ayer, el torneo estaba ya muy cuesta arriba. Más aún después de ponerse con un acumulado de un golpe sobre par tras los cuatro primeros hoyos del viernes. Pero poco a poco pareció ir entonando su juego y el acierto en los greenes le dio el impulso que necesitaba. Birdie en el par cinco del 14 de Spyglass (arrancó desde el tee del 10) pateando para eagle; birdie en el 17 rozando también el eagle tirando de juego corto desde el rough; y fantástica serie entre el 3 y el 7 con tres birdies y un gran eagle chipeando desde fuera de green. Vuelta de 66 y con alguna opción aún de engancharse al torneo.
Ninguno de los 80 jugadores que participan en este primer evento designado de 2026 se quedará fuera del fin de semana ya que se trata de un torneo sin corte. Así que con un interesantísimo día del movimiento por delante y una posible pelea contra los elementos el domingo, todavía queda mucha tela que cortar en este AT&T Pebble Beach Pro-Am en el que, desde mañana, ya no habrá amateurs sobre el campo agilizando un juego que en las dos primeras rondas se ha hecho algo tedioso.



