No es Scottie Scheffler ni Xander Schauffele, ni tampoco Rory McIlroy, pero Jackson Koivun se ha ganado por derecho propio ser uno de los grandes animadores de la semana en el Arnold Palmer Invitational. Se trata de un golfista de 19 años, Número 2 del mundo amateur y jugador de Auburn University. Se encuentra en Bay Hill esta semana por una invitación muy especial, puesto que fue el resultado de una votación entre todos los que jugaron el año pasado la Palmer Cup, aunque su verdadero protagonismo se debe a que puede conseguir algo absolutamente extraterrestre.
Koivun está a un top 10 de conseguir la tarjeta del PGA Tour. Sí, ya mismo. El próximo domingo podría tenerla. Bien, estamos de acuerdo, acabar entre los diez primeros el domingo no es algo precisamente sencillo, pero al menos tiene la oportunidad. Ya sólo por eso es extraordinario. El asunto es que este joven golfista nacido en San José, California, ha sumado ya 18 puntos en el ranking del PGA Tour Accelerated en apenas un año y medio que lleva en la universidad y se necesitan 20 para lograr la tarjeta. Un punto se concede por pasar el corte y otro por acabar entre los diez mejores en un torneo del PGA Tour. Ahí tendría los dos puntos que le hacen falta. Sería el segundo consecutivo que lo logra después de Luke Clanton hace cuatro días en el Cognizant Classic. Sencillamente, alucinante.
Koivun tiene ya 18 puntos porque lo ganó todo en su primer año de universidad, y no nos referimos sólo a muchas victorias, que también (acabó segundo en los Nationals de la NCAA y guió a Auburn al primer título por equipos de su historia), sino a los reconocimientos:
| SEC Freshman of the Year | |
|---|---|
| SEC Player of the Year | |
| Ben Hogan Award | |
| Haskins Award | |
| Phil Mickelson Outstanding Freshman Award | |
| Jack Nicklaus Award |
Se ha convertido en el primer golfista de la historia al que le conceden el mismo año los premios Ben Hogan, Jack Nicklaus, Haskins y Phil Mickelson. Apabullante.
Koivun va a un velocidad de vértigo, aunque en realidad no tiene prisa. De hecho, aunque consiguiera la tarjeta este fin de semana ha asegurado que no se incorporaría al PGA Tour al menos hasta el próximo año. «Siempre se pueden mejorar cosas, aunque desde el punto de vista golfístico me veo bastante preparado para competir contra cualquiera, pero sí me vendrá bien estar más tiempo en la universidad desde el punto de vista de madurar y prepararme para la vida de un profesional», señala.
En cuanto a sus ídolos, Koivun no tiene malos gustos. «Es imposible no hablar de Tiger Woods. Siempre he idolatrado su mentalidad ganadora. Siempre jugaba con la intención de llevarse la victoria y creo que es importante. Obviamente, también tengo que decir Arnold Palmer y su legado, todo lo que hizo», añadió para ser políticamente correcto. Sabe dónde está.
No obstante, en el campo no se quiere identificar tanto con Tiger Woods como con Scottie Scheffler. «Mi objetivo y para lo que trabajo es para mantener siempre muy estable, ni demasiado eufórico cuando las cosas van bien, ni venirme abajo si salen mal. Equilibrio sería la palabra. A veces me enciendo un poco en el campo y es lo que trato de mejorar».
Sea como fuere, la receta para esta semana la tiene clara. «Quiero dejar a un lado lo de la tarjeta del PGA Tour. Es obvio que está ahí, pero tengo mucho tiempo por delante para lograrlo si no pudiera ser esta semana. Lo importante es disfrutar de la experiencia y jugar como sé que puedo hacerlo».


