
No todo es nuevo para Miguel Ángel Jiménez en su debut esta semana en el Champions Tour. El malagueño se reencontrará con un viejo enemigo, un hueso duro de roer que nunca le puso las cosas nada fáciles. Más mérito para Miguel que no ha esperado a ver una alfombra de rosas rojas para hacer su aparición con los seniors.
El enemigo se llama TPC Sugarloaf de Atlanta, la sede de este Greater Giwnnett Championship, un recorrido desafiante, el tercero más difícil del Champions Tour el año pasado, con una media de golpes por encima de 73 y del que el de Churriana no tiene muy buenos recuerdos.
Antes de ingresar el año pasado en el calendario del Champions, el TPC Sugarloaf fue escenario hasta 2008 del Bell Sotuh Classic y del AT&T Classic, pruebas ambas del PGA Tour. Jiménez participó en seis ocasiones en el Bell South sin demasiada suerte. Un nuevo desafío para el malagueño.
Su primera aparición por este campo fue en 1999 y entonces consiguió su mejor resultado (36º). En las cinco ocasiones posteriores (2000, 2001, 2002, 2005 y 2006), falló el corte tres veces. Ha jugado 17 vueltas de competición en Sugarloaf y su mejor resultado fue, precisamente, en la segunda ronda del 99 (67 golpes). Aquella fue la única oportunidad que pudo bajar de 70.
Jiménez es uno de los favoritos a la victoria. Nadie ha dudado en colgarle la etiqueta, aunque no lo tendrá nada fácil. En el Greater Gwinnett Championship se dan cita, ojo, 18 majors, más de cuatrocientas victorias en el PGA Tour y ocho miembros del Salón de la Fama. Estará en uno de los dos partidos estelares, junto a Fred Couples y Colin Montgomerie y justo por delante de Berhard Langer, Mark Calcavecchia y Kenny Perry.
El torneo comienza el viernes, dura tres días sin corte, con 81 jugadores y 270.000 dólares para el ganador.


