Inicio Grandes Circuitos PGA Tour La dolorosa retirada de Spaun abre una inquietante pregunta: ¿peligra la Presidents...
TOUR CHAMPIONSHIP | J.J. SPAUN

La dolorosa retirada de Spaun abre una inquietante pregunta: ¿peligra la Presidents Cup?

Compartir
JJ Spaun se ha retirado del Tour Championship antes de terminar la primera jornada.
JJ Spaun se ha retirado del Tour Championship antes de terminar la primera jornada.

La participación de J.J. Spaun en el TOUR Championship duró apenas cuatro hoyos. El estadounidense abandonó este jueves East Lake con cuatro sobre par en su tarjeta y un dolor en la zona de la escápula derecha que le impedía completar el backswing con normalidad.

La retirada termina de la manera más dolorosa una temporada en la que Spaun había vuelto a ganar en el PGA TOUR, se había clasificado entre los 30 mejores de la FedExCup y llegaba a Atlanta con una última misión todavía pendiente: convencer a Brandt Snedeker de que merece una de sus seis elecciones para la Presidents Cup.

La pregunta resulta inevitable. ¿Puede esta lesión dejarlo fuera de Medinah?

Spaun no ofreció todavía una respuesta médica definitiva, pero sí reconstruyó con detalle cómo se originó el problema y dejó una frase que revela hasta qué punto tiene en la cabeza la competición por equipos.

«Hay algunos torneos importantes por delante. Espero que me tengan un poco en cuenta, aunque esta semana haya sido una enorme decepción», manifestó.

No pronunció expresamente las palabras Presidents Cup, pero no parece necesario hacerlo. Las seis elecciones del capitán estadounidense se comunicarán el próximo martes 1 de septiembre, mientras que el torneo se disputará en Medinah durante la semana del 22 al 27 del mismo mes. Spaun terminó décimo en la clasificación y depende completamente de la decisión de Snedeker.

«Era como un cuchillo en la escápula derecha»

El problema apareció el martes por la mañana.

Spaun se despertó con un dolor agudo en la escápula derecha. Ya había sufrido molestias parecidas anteriormente, aunque nunca le habían durado tanto tiempo. Trabajó con su fisioterapeuta e intentó entrenar, pero la situación empeoró después de pegar bolas durante unos 45 minutos.

«Se agravó bastante. No pude jugar ningún hoyo después de aquello», explicó.

El miércoles esperaba encontrarse mucho mejor. La movilidad había aumentado ligeramente, pero todavía era incapaz de girar el cuello o la cabeza con normalidad. Hizo algunos swings con un wedge y la sensación fue especialmente desagradable.

«Era básicamente como tener un cuchillo clavado en la escápula derecha», describió.

El jueves amaneció con una mejoría suficiente como para intentar competir. Sin embargo, una cosa era moverse y otra muy distinta soportar el giro y la violencia de un swing completo.

Spaun hizo el par en el primer hoyo, pero enlazó dos bogeys y un doble bogey antes de detenerse tras completar el cuarto. Min Woo Lee, su compañero de partido, tuvo que continuar la primera jornada en solitario.

«Hoy me encontraba bastante mejor en cuanto a movilidad, pero creo que, con la cantidad de fuerza que se genera en un swing de golf, no resultaba nada cómodo. Físicamente no estoy en condiciones de competir al máximo nivel», admitió.

«No quería arriesgarme sólo para terminar trigésimo»

La decisión tuvo también una evidente carga de prudencia. Spaun no quería convertir una posible lesión muscular menor en un problema capaz de mantenerlo varias semanas fuera de los campos.

«No quería provocar un daño mayor antes de evaluarlo correctamente y comprobar qué está ocurriendo ahí dentro», señaló.

La evolución diaria le transmite cierto optimismo. Su impresión es que necesita alejarse del golf durante unos días —quizá una semana— y que, después de ese periodo de descanso, debería volver a estar en condiciones normales.

Por eso entendió que no tenía sentido forzar el cuerpo únicamente para completar un torneo en el que ya había comenzado con cuatro golpes sobre par.

«No quería tomar una decisión ingenua y seguir jugando sólo para acabar trigésimo. No estaba jugando mi mejor golf y ahora mismo resulta muy difícil completar el backswing», explicó.

Spaun cumplió 36 años durante el pasado BMW Championship y trató incluso de recurrir al humor.

«Es una pena terminar el año de esta manera, pero así es la vida. Cumplí 36 la semana pasada y quizá esto sea simplemente lo que ocurre cuando ya estás en la mitad de la treintena».

Una posible lesión en el romboides

No existe todavía un diagnóstico preciso. El propio jugador considera probable que se trate de un problema muscular o de tejidos blandos en la zona del romboides, músculo situado en la parte superior de la espalda, entre la columna vertebral y la escápula.

Spaun ya sintió algo parecido durante The Open del año pasado, aunque en aquella ocasión el dolor se localizaba en el lado contrario. Su teoría es que el problema puede producirse cuando duerme con una almohada demasiado alta y mantiene durante muchas horas el cuello y la espalda en una posición inadecuada.

La diferencia fundamental es que aquella molestia en el lado izquierdo no condicionaba su backswing. Esta vez, al estar localizada en la escápula derecha, afecta directamente a uno de los movimientos esenciales de su swing.

«Es algo con lo que ya he tenido que lidiar en el otro lado de la espalda, pero nunca en este. El año pasado se calmó y pude estar bien. Espero que esta vez sólo necesite unos días más», indicó.

Su pronóstico resulta tranquilizador, pero el calendario no podía ser más inoportuno.

Spaun necesita una elección de Snedeker

La clasificación automática estadounidense para la Presidents Cup terminó después del BMW Championship. Los seis jugadores que aseguraron su plaza fueron Scottie Scheffler, Cameron Young, Wyndham Clark, Sam Burns, Russell Henley y Collin Morikawa.

Spaun terminó en la décima posición. Por delante de él, fuera también de las plazas automáticas, quedaron Chris Gotterup, Ben Griffin y Xander Schauffele. Justo por detrás aparecen Justin Thomas, Jacob Bridgeman y Patrick Cantlay, que ascendió hasta el decimotercer puesto gracias a su segunda posición en Bellerive.

Snedeker debe conceder seis invitaciones y dispone de un amplio grupo de candidatos con argumentos muy sólidos. En ese escenario, cualquier duda física puede convertirse en un factor decisivo.

La retirada del TOUR Championship no le hace perder puntos para la Presidents Cup, puesto que el proceso automático ya había terminado. El daño potencial es diferente: Spaun pierde la última oportunidad de demostrar su estado de forma y obliga al capitán a tomar una decisión antes de conocer con absoluta certeza el alcance de la lesión.

El problema no es tanto que Medinah comience dentro de casi cuatro semanas. Según el propio Spaun, ese margen debería ser más que suficiente para recuperarse. La dificultad está en que Snedeker debe anunciar sus elecciones dentro de apenas unos días.

¿Utilizará una de ellas en un jugador que acaba de retirarse y todavía no dispone de un diagnóstico definitivo?

Su temporada y Bethpage sostienen la candidatura

Spaun dispone de suficientes argumentos para pedir confianza.

El estadounidense es el Número 16 del mundo, ganó el US Open de 2025 y esta temporada conquistó el Valero Texas Open. Además, ha acumulado nueve resultados entre los 25 primeros y llegó a los Playoffs con margen suficiente para clasificarse para el TOUR Championship. En el BMW comenzó con vueltas de 64 y 66 golpes y entró en el fin de semana a sólo dos impactos del liderato, aunque finalmente terminó vigésimo segundo.

También ha demostrado que puede responder en una competición por equipos. Debutó en la Ryder Cup de 2025, disputó tres partidos y aportó dos puntos, con un balance de dos victorias y una derrota. Ganó su encuentro individual contra Sepp Straka y terminó como uno de los jugadores estadounidenses con mejor rendimiento porcentual en Bethpage.

Ese historial debería jugar a su favor. Spaun no sería una apuesta basada únicamente en la clasificación o en el prestigio de su victoria en Oakmont. Ya ha experimentado la presión de representar a Estados Unidos y ha ofrecido resultados positivos.

Sin embargo, Snedeker deberá medir esos argumentos contra el estado físico inmediato y contra la fuerza del resto de aspirantes.