Han volado un día más de mano en mano los tarjetones en la segunda ronda del John Deere Classic. El corte se ha establecido finalmente en cinco bajo y… gracias, ya que el -6 ha intentado entrar hasta el último segundo. No quedaba más remedio que volar bajo para estar arriba e, incluso, para meterse en el corte. No son las condiciones de torneo idílicas para Jorge Campillo (+1).
El extremeño no se siente a gusto en la espiral del birdie y lo ha vuelto a demostrar con un dos tarjetas que no le han dado ni opción de pelear por jugar el fin de semana. Cierto es que este viernes empezó bien su jornada, con tres birdies sin error en los primeros ocho hoyos, pero a partir de ahí desapareció la magia. Tres bogeys en los cinco hoyos siguientes sentenciaron definitivamente su suerte en el TPC Deere Run de Silvis.
Jorge regresa ahora a Europa, donde se encuentra más cómodo, más natural. Juega Escocia y el Open en Troon, dos torneos que van a marcar de manera notable su temporada.
El torneo, mientras tanto, cabalga sobre el birdie con una igualada extraordinaria. Cerca de 20 jugadores están separados únicamente por tres golpes. En un puño. Manda empatados CT Pan (-14) y Aaron Rai (-14). El primero encuentra su razón de ser como golfista en los torneos donde precisamente se hacen muchos birdies, mientras que el segundo atraviesa un gran momento de forma. A un golpe está Harry Hall (-13) y a dos se encuentran, entre otros, Eric Cole (-12) y el joven amateur Luke Clanton (-13), que semana a semana no deja de impresionar con su solidez y buenos resultados. Está demostrando que tiene algo especial.



