Jorge Campillo ha decidido quemar las naves y hacer todo lo posible por mantener los derechos de juego en el PGA Tour. Hasta hace unos días no había tomado la decisión de si a partir del US Open centraría su calendario en Europa o si, por el contrario, seguiría disputando torneos del circuito americano. Pues bien, el golfista de Norba, Cáceres, ha decidido finalmente apostarlo todo al rojo del PGA Tour.
Esta semana se encuentra en España, trabajando por cierto con José Carlos Gutiérrez, su entrenador, tratando de afinar el juego para la nueva tirada de torneos que tiene por delante. Su plan es jugar cuatro semanas consecutivas: Rocket Mortgage Classic, en Detroit, John Deere Classic, en Illinois, Genesis Scottish Open, en Escocia, y Open Championship en Royal Troon. Después tendrá un par de semanas de descanso y jugará, si le hiciera falta, el Wyndham Championship en Greensboro, el último torneo regular del PGA Tour. Esta semana se juega el Travelers Championship, el último elevado de la temporada y Campillo no entraba.
Curiosamente, Campillo se encuentra ahora mismo en el puesto 125 de la FedEx Cup, que son los que en principio, si no hay cambios por el acuerdo que se está negociando entre el circuito americano y el PIF saudí, mantendrán la tarjeta. Es decir, lo lleva bien encaminado y el gran objetivo es darle un buen empujón en el próximo mes, con la idea ambiciosa de mirar más hacia arriba y meterse en el top 50, que le permitiría entrar en todos los torneos en 2025 pase lo que pase. Este último desafía es muy importante y para conseguirlo tendría que jugar muy bien.
Jorge ha estado siguiendo muy de cerca el US Open de Pinehurst. Primero porque le encanta el golf y lo ve siempre que puede y segundo porque estaba en juego su clasificación olímpica. Estaba en manos de David Puig. Finalmente, el golfista catalán, pasando el corte en Carolina del Norte, ha logrado superar a Campillo en la clasificación. Obviamente, ha sido una decepción y un revés para el extremeño, que tenía muchas ganas de participar en los Juegos de París por representar a España y para quitarse la espinita de Tokio. En cualquier caso, es el primer reserva español. Si Rahm o Puig sufren algún contratiempo, el sustituto sería Campillo.
Respecto a la gira norteamericano-escocesa que empieza la próxima semana, Campillo tiene unas ganas especiales de jugar que van un poco más allá de lo deportivo. Entre el Rocket Mortgage y el John Deere va a realizar una parada técnica en Bloomington, sede de la Universidad de Indiana, donde aún los recuerdan como uno de los mejores golfistas que ha dado la historia de este centro. Así que será un bonito viaje para recordar algunos grandes momentos que ha vivido en aquellos lares del medio oeste americano. Lo bueno de las dos citas europeas, el Scottish y el Open es que valen para los dos circuitos.
De este modo, Jorge tendrá cinco torneos por delante, entre Detroit y el Wyndham, para mantener al primer intento la tarjeta del PGA Tour.



